A la reconocida escritora espirituana Yanetsy Pino Reina no se le ajusta la expresión de Carlos Gardel de “que 20 años no son nada”, porque a la vuelta de dos décadas investigando sobre un complejo tema se ha coronado como la primera cubana en ganar el Premio Literario Casa de las Américas en la categoría de Estudios sobre la Mujer.

Una verdadera noticia y alegrón para la comunidad intelectual cubana por ser un lauro de gran prestigio internacional y avalado por una de las instituciones culturales más importantes de este país.

Tras evaluar varios textos, el jurado integrado por Natalia Cisterna, Marta Núñez y Roxana Pineda, escogió para premiar dicha categoría, instituida desde 1994, precisamente la propuesta con sello yayabero y bajo el título Hilando y deshilando la resistencia (Pactos no catastróficos entre identidad femenina y poesía), ya que la acuciosa investigadora propone a la crítica literaria latinoamericana un concepto que genera un procedimiento de análisis llamado discurso de resistencia.


 Yanetsy Pino Reina Premio Casa de las Américas 2018.
Fotos: ACN
 

“En síntesis permite escrudiñar cómo las identidades van a los discursos autorales y desde ahí se denuncian identidades construidas y también preteridas por la tradición”, dice la también primera Doctora en Ciencias Literarias del centro de Cuba.

Este texto tiene como cimientos su tesis de licenciatura en la carrera de Letra en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, y luego encontró una madurez en sus pesquisas para alcanzar los grados científicos como Máster en Estudios Lingüístico-Editoriales Hispánicos y el doctoral.

“He tratado de especializarme en los estudios de género y eso me ha desarrollado una conciencia a favor de los derechos de las mujeres y de la emancipación femenina, porque las investigaciones relacionadas con el género son sobre la vida; el complejo ejercicio que es el existir, pero siempre en relaciones de equidad. Por lo tanto, significa además de difícil, un bregar constante porque las sociedades del siglo XXI son inequitativas”, añadió.

Por ello, Hilando y deshilando… trasciende las fronteras del análisis para proponer una manera de mirar los ejercicios escriturales de las mujeres, sobre todo, en la poesía, que es un universo complejo.

“Asumí ese género literario porque es un acto más de liberación, emotividad, más cercano a la proyección de la identidad y por eso resulta mucho más rico para examinar esas problemáticas relacionadas con el ser femenino y masculino y las relaciones entre ambos”, refiere.

Yanetsy Pino Reina tomó como muestra la poesía cubana escrita por mujeres a lo largo del siglo XX, tanto las voces más longevas como Dulce María Loynaz y Fina García Murruz, así como otras más actuales.

“La selección de esas autoras tuvo un enfoque muy inclusivo, residan o no actualmente en el país, pero todas forman parte de ese gran corpus de poetisas cubanas del período seleccionado”, añadió.


Acto de entrega de los premios Casa de Las Américas, realizado en la sede de esa institución cultural, en La Habana.
 

La multipremiada espirituana destacó, además, que a pesar de que es un ejercicio propiamente de análisis para la crítica literaria feminista, destinada a quienes quieran estudiar los textos poéticos mediante un instrumental teórico puede ser aplicado en otras muestras, incluso de la narrativa y de otras regiones del mundo.

Pino Reina no encuentra límites para el ejercicio investigativo y de creación; razón por la cual ya terminó un texto de ensayos que mira más allá del discurso de resistencia en la lírica femenina.

“Analicé cómo la resistencia se instala en la literatura latinoamericana, principalmente en las naciones de habla hispana, sin importar que quienes escriban sean hombres o mujeres. Indago, entonces, en cómo la resistencia forma parte de un discurso propiamente latinoamericano, de nuestras vidas, resultado de un continente, expresión de la resistencia a la conquista; luego a la colonización y ahora a una postcolonialidad que está a todas luces en el siglo XXI”, considera quien aún no se cree el haber obtenido uno de los lauros más importantes existentes en nuestra Isla y que a su juicio obtuvo gracias al apoyo incondicional de su familia y amistades.

“Creo que es un premio con el que todo escritor sueña. También ha sido resultado de quienes no han creído en mí porque esos obstáculos me han convertido en una investigadora más preocupada por hacer el bien. Sin dudas, me han convertido un ser humano mucho más profundo y más acabado. La vida toda es mejor cuando sabemos convivir con todas las orillas”, concluyó.

Además de Yanetsy Pino Reina, con anterioridad Gumersindo Pacheco y Mildre Hernández Barrios, en la categoría Literatura para niños y jó­venes, 1994 y 2015, respectivamente, así como Reinaldo García Blanco en Poesía el pasado año habían provocado que Sancti Spíritus hiciera eco en el Premio Literario Casa de las Américas.

Tomado: escambray.cu