El pasado 13 de diciembre fue presentado en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz, el número 26 de la revista de literatura y libros La Siempreviva. Con la presencia de Abel Prieto, ministro de Cultura; Luis Morlote, vicepresidente primero de la Uneac; Juan Carlos Santana, vicepresidente del Instituto Cubano del Libro, y artistas e intelectuales cubanos, los asistentes pudieron disfrutar de la última entrega de uno de los productos culturales de más alto valor en el actual contexto de las publicaciones periódicas cubanas.


La presentación de la revista mezcló literatura y música
 

Esta publicación homónima a la fundada por Antonio Bachiller y Morales en el siglo XIX, La Siempreviva, desde sus inicios, ha sido un vehículo para rescatar el pasado desde una visión muy actual de las letras y la producción editorial cubanas. Específicamente, este número rinde tributo al poeta y narrador, Premio Nacional de Literatura, Pablo Armando Fernández, a través del dosier “Suite para Pablo Armando”, que incorpora fragmentos de textos críticos y poéticos dedicados al escritor con anterioridad y contribuciones expresamente elaboradas para este homenaje.

Al decir del narrador y ensayista Reynaldo González, director y presentador del número, la revista “le da un beso” a quien ha llevado la Isla a todas partes del mundo. Sus colaboradores ─resaltó─ abrieron la gaveta para compartir recuerdos de Pablo Armando, lo que se demuestra en cada uno de los textos, algunos más teóricos, con una mirada que disecciona su vasta obra; y otros más sentidos, desde la amistad perdurable de toda una vida de trabajo e intercambio, como la foto de reverso de contraportada, hecha por Silvio Rodríguez.

Ilustrada con fragmentos de obras del artista cubano Domingo Ravenet (1905-1969), a quien la historiadora y crítica de arte Luz Merino dedica una semblanza, este número es también un homenaje a ese patrimonio nombrado poesía cubana. En ese sentido, resaltan varios textos dedicados a la figura de José Lezama Lima en el 50 aniversario de Paradiso, novela cumbre de la literatura en la Isla. Lo completan, entre otros, poemas de los escritores Jorge Luis Mederos Veleta y Daniel Díaz Mantillas, un texto muy personal y sentido de Ena Lucía Portela, así como la reseña de Como un cirio dulcemente encendido, compilación de la poesía completa de Gastón Baquero, editada por la editorial holguinera La Luz; y “La animalia discursiva” en torno a la poesía de la joven escritora Jamila Medina, escrito por el también poeta y ensayista Liuvan Herrera Carpio.

Como un fervoroso, amigable y distintivo hecho cultural, la presentación tuvo un cierre de lujo con la interpretación del saxofonista César López, quien en un breve viaje por la música cubana, regaló temas de Manuel Corona, Miguel Matamoros y Silvio Rodríguez. La Editorial Unión, por su parte, puso a disposición de los lectores la última entrega de Pablo Armando, el libro de poemas Hacer de Abel progenie.