Estamos, pues, ante un pintor incombustible e inoxidable, que a partir de una filiación estética bien definida, no deja de explorar posibilidades, como corresponde a un poeta, un poeta de las formas.
Atrapar por estos días a Pedro de Oraá no ha sido fácil: muchos compromisos lo obligan a multiplicar su tiempo. Finalmente La Jiribilla pudo contactar vía correo electrónico al Maestro, quien tuvo a bien responder un breve cuestionario.
• Palabras de Pedro de Oraá al recibir el Premio Nacional de Artes Plásticas 2015
Este quehacer comenzó a hacerse visible en 1949 cuando un periódico capitalino recogió una muestra de sus versos junto a otros noveles creadores procedentes de Caibarién, el sitio de donde procedía la prolífica familia Oráa. Sin embargo, su verdadera entrada en el mundo letrado ocurre en 1952, cuando tres poemas suyos llegan a las páginas del número 32 de la revista Orígenes.
Reseñar el currículo de Pedro de Oráa es, en sí mismo un manifiesto de arte. El creador se burla de esquematismos y nomenclaturas segregacionistas y viene a comprobar que la pluralidad de disciplinas puede estar presente en un mismo autor, sin encasillarlo como literato o pintor a secas. Oráa es todo a la vez.
Conversación con Juan Moreira
Los gay ya pueden donar sangre en EE.UU.
La Agencia Estatal de Medicamentos (FDA) levanta la prohibición de por vida que mantenía.
Artes Plásticas
El espectador desconocedor de estos temas, lo primero que obtendrá será información acerca de un universo nuevo para él; pero además, se percatará de todo el misterio, la magia y la mística que acompañan a esos rituales. Los conocedores, podrán confrontar con sus realidades.
Ana María García
¿Contra qué demonios lidio? /¿Contra qué dios? ¿Cuánta furia/ alzar contra la lujuria / de los infieles?/ Envidio /su temeridad. Ofidio / que desciendes del manzano,/¿por qué pones en la mano / impertérrita de Eva / la desconcertante prueba? / Hay en el fruto un gusano.
“El objetivo principal no cambia. La misión es informar de manera 100 por ciento objetiva. La noticia siempre va a estar presente porque es algo a lo que los ciudadanos de la Isla no tienen acceso”
N. E.: Más de lo mismo
Literatura
La complejidad del libro está dada por el extraño ejemplo de que siendo una novela es también un diario —basado probablemente en circunstancias reales— lo cual roza el concepto de testimonio y el de crónica, en este caso, al parecer, ficcionada con salpicaduras de estados oníricos, geografías distantes, músicas de fondo y alusiones literarias de diversa índole.
Suelen los marineros, cuando llegan las lluvias, abrirse la camisa para que aniden las muchachas azules. Uno entre mil, quizás, recibe la gracia y no lo dice a nadie. Porque es una herida la muchacha azul, pero duele tan sabroso, que el privilegiado se despide del mundo confiado en que gana la muerte pero también el paraíso.