Te felicito por tus 88, lúcidos y merecidos para una vida de plenitud en medio del combate.
Lo que ahora estamos celebrando no es tanto un asunto de cake y velitas, sino más bien el hecho insólito de que el talento pueda estar funcionando durante casi 80 años sin parar… y mantenerse intacto.
Semanas atrás amanecí abrazado a un nuevo amor. El hecho, de por sí destacable y glorioso —sobre todo a partir de cierta edad—, estuvo, sin embargo, “violentado” por algunos factores. La dama en cuestión me despertó, nada menos, que para leerme unos versos tuyos.
Todos tenemos en la vida un plan. Lo que los especialistas llaman: ”el plan nuestro de cada día”... Estoy seguro que rodeado de esa hermosa familia, con su inmensa sabiduría y sentido del humor, logrará sobrecumplir el plan en más del 100%.
A veces, algunas personas me preguntan por él, como si Roberto no estuviera en la Casa. Se asombran cuando les cuento que sí, que siempre está ahí, que se sienta en su comadrita a leer montañas de papeles que suben desde el piso.
Fue a Boaventura de Sousa Santos a quien le escuché decir por primera vez que quienes trabajábamos tan cerca de Retamar, resolviendo problemas cotidianos, perdíamos de vista lo que él significaba para el pensamiento contemporáneo. Hace apenas unos días la historia se repitió.
Yo, que tengo la edad de tu “Caliban”, puedo mirarte como a un padre. Puedo decir: ¡así que este hombre está vivo! Y, claro, sigue escribiendo palabras para el agua, sigue enseñándonos a tocar los bordes de una mujer o de la noche…
Aprendí con él la necesidad de la diplomacia, y sin ánimo de éxtasis, sé que él ya forma parte de una memoria que compartiré incluso cuando lo mencionemos ya de otro modo, a solas con el libro donde se recogen sus primeros poemas, y los repasemos para calibrar nuestro deslumbramiento e inocencia comparando esos estados de ánimo suyos con los nuestros.
Poema de José Luis Díaz-Granados incluido en el libro Buena suerte viviendo, de Ediciones Matanzas.
Muchos poemas tuyos, indispensables, estremecedores, habitan en mí. Pertenecen de modo definitivo a la antología sagrada que todos debemos hacer y conservar.
Con este “ceremonial de la danza”, con esta Consagración, hemos tenido la intención de dar la bienvenida a la primavera y al inicio de los festejos por el aniversario 59 de la Danza Moderna o Contemporánea en Cuba.
La compañía Danza Contemporánea de Cuba (DCC) y la Orquesta Sinfónica del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso acaban de hacer historia.
No existe consuelo posible: Ni el tiempo que pase, ni las fotos de cuando sonreían, inocentes y felices quienes ahora ya no están, alcanza el milagro de apaciguar el inmenso dolor que todos sentimos.
Apenas dos horas después de ocurrida la tragedia, La Habana estaba en total silencio, en las calles todos se miraban. Aún no se conocía quiénes iban, pero no importaba, eran cubanos, era una tripulación mexicana, habían extranjeros, no importaba, toda Cuba lloraba y la naturaleza también.
Pudo ser cualquiera, esa es la frase que cunde en nuestra población además del reclamo porque se averigüe a fondo la causa del siniestro. Un pueblo que sufre también sabe buscarse a sí mismo, resistir y pensar que los sueños no terminan en vuelos truncos, aunque la pérdida duela y las vidas ya no puedan volver.
El susto de uno, que ahora ya era la realidad de otro. La gente se muere todo el tiempo, pero no tanta y de una sola vez. No tan cerca.
Lo vieron los vecinos a los que el avión les sobrevoló por encima, la gente del lugar, los que pasaban, los que trabajan cerca, y ante el espanto y la negra humareda del incendio desatado, tras el rugido terrible de la explosión que todavía no consiguen olvidar, todo el mundo echó a correr. Pero nadie huía del desastre, nadie corría en dirección contraria para ponerse a salvo, no.
Pronto se informó responsablemente que la mayoría de los viajeros eran cubanos y cubanas, niños y niñas incluso, y eso le añadió un toque emocional de proximidad concreta a la noción de desgracia.
Lo importante no estaría en el texto puntual suscrito por los jóvenes, sino en lo que sintomáticamente este revela, como parte de un conjunto mayor de inquietudes que están argumentando la necesidad de actualizar nuestro modelo de gestión audiovisual.
La Declaración del Cardumen asume y participa de un tópico de guerra cultural explícito: focaliza las falencias y errores del proceso revolucionario mientras minimiza, relega e invisibiliza sus descomunales logros y tergiversa y reduce los legados que no puede evitar desconocer.
¿Qué clase de cine haría quien se muestra tan falto de creatividad y estilo, y sobre todo, pretende convencer empleando un lenguaje de clara inspiración demagógica?
Los cineastas queremos revertir la ya extensa crisis del sistema cultural del cine cubano y ser parte activa de las decisiones que se tomen sobre el mismo.
La idea del libro era no solo reconstruir la vida biográfica de Fidel, sino también la vida política, la idea era abordar todos los temas “conflictivos”.
El pueblo cubano de toda isla agradece la nueva edición de este libro que sigue las huellas de ese hombre grande, ético y justo, digno y guerrillero, de ese ser extraordinario que fue y es Fidel.
“Además de un notable teórico, Fidel fue un militar que ganó sus guerras, algo que no es común en el mundo de hoy”, resaltó para agregar que estos testimonios y argumentos respondieron también a su necesidad de mirar su vida y su contexto.
La certeza de legar un mensaje importante a la juventud y al pueblo cubano a través del libro Cien horas con Fidel, animó siempre al líder de la Revolución cubana, significó Ignacio Ramonet durante la presentación de la cuarta edición del texto, en la ciudad de Camagüey.
Acentuó que la obra es una joya literaria, la cual posee una edición de lujo que incluye correcciones muy específicas, sobre todo en hechos y pasajes vividos por Fidel.
Para Mara de Armas García, el coqueteo de claves y castañuelas, armónicos y vistosos movimientos corporales de la compañía, además de los aplausos “fue algo increíble, una experiencia significativa e impresionante”.
Estuvieron en la escena con Zule, Degnis Bofill en la percusión, José Carlos Sánchez en la batería, Jesús Pupo en el piano, Omar González en el contrabajo y, en el saxo, Víctor Benítez, fundador de la banda.
El arte es una de las formas de comunicación más orgánicas del ser humano y este festival ha servido y sigue sirviendo para lograr ese acercamiento y ese conocimiento más profundo de quiénes somos.
Las delegaciones de artistas que participaron en las primeras presentaciones del festival Artes de Cuba: de la Isla para el mundo, en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington, comenzaron a llegar a nuestro país, tras exitosas presentaciones en este evento del país norteño.
Cuba no es una amenaza, ni Estados Unidos debe serlo para nosotros. En medio de acústicos contratiempos, el Kennedy Center rompe el silencio.
En esta ocasión la apertura arrojó sobre el escenario a participantes de todas las manifestaciones del arte, representaciones de 20 países sumadas al talento cubano formaron el mosaico de atracciones que como ya es habitual, tuvo dragones chinos, títeres y payasos.
En las obras se puede apreciar según la propia Fong, “la profundidad de esa visión sobre la caligrafía, la imagen y el uso del pincel. Además, recordar que los grandes calígrafos eran los grandes intelectuales de esa época Ming.
El parque Calixto García, uno de los más céntricos de la ciudad de Holguín, fue testigo de la inauguración de la Fiesta de los Abrazos, esta vez en su segunda edición #AbrazoContraBloqueo.
Este año sobresale la participación de los grupos cubanos Morón Teatro, Teatro de la Trinidad, Teatro de Luz, Etcétera, Teatro Tuyo, Teatro Danza Tiempos, Médula y Polichinela, y de Armando Morales, Premio Nacional de Teatro 2017, Omar Valiño y Pedro Franco, entre otros.
Los próceres de la avenida de los Libertadores y la madre de Calixto García en el Bosque de los Héroes en la Plaza de la Revolución donde acontece casi a la media noche del 2 para el 3 el llamado concierto de la pre-romería, que esa noche sería con David Torrens, extrañaron a la multitud joven.