Otra vez Fidel por Cuba, donde vibran su obra y su legado


21/1/2019

Santiago de Cuba volvió a vivir la conmoción de las memorables jornadas del triunfo de la Revolución y el paso de la Caravana de la Libertad por toda la nación; de nuevo aparecían las imágenes en que el pueblo reía de felicidad, abrazaba con cariño a los barbudos, setiraba fotos con ellos, les pedía de recuerdo una bala, un collar o un mechón de pelo.

No hubo mejor escenario para el Taller Histórico Fidel Castro:Caravana de la Libertad y obra revolucionaria que esta tierra de épicas, con un vínculo afectivo e histórico muy fuerte con el Comandante en Jefe, la escogida para asaltar el Moncada, esa madrugada gloriosa del 26 de julio de 1953, la que estremeció a la Isla con su Primero de Enero, para proclamar el triunfo.

 Una representación de los historiadores participantes en el Taller Nacional Fidel Castro:
Caravana de la Libertad y Obra Revolucionaria, rindieron homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz
en el monolito que guarda sus cenizas, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba.
Fotos: Miguel Rubiera

 

Urbe inspiración en el devenir histórico de Cuba, y por ser el sitio donde descansan los restos del eterno líder en una piedra, cual grano de maíz en que cabe toda la gloria del mundo, junto a los padres fundadores de la nación: el Héroe Nacional José Martí, el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, y la madre de todos los cubanos, Mariana Grajales.

En íntima complicidad, los participantes en el taller primerorindieron tributo al Comandante, en el cementerio patrimonial SantaIfigenia, y a otros próceres de la independencia de Cuba, además visitaron el antiguo Ayuntamiento, la otrora fortaleza militar, hoy Ciudad Escolar 26 de Julio y la Universidad de Oriente (UO), sitiosdonde vibran las ideas y la obra de Fidel.

El ideario emancipador y espíritu unitario del eterno líder fueron enaltecidos en los debates del evento que reunió por tres días a historiadores, profesores e investigadores, con la misión dereconstruir mediante conferencias y paneles la trayectoria de la épica caravana desde su salida, el 2 de enero de 1959, hasta su entrada victoriosa en la capital, el 8 de enero.

En apretada síntesis reflejaron cómo la obra de la Revolución y la presencia de Fidel por cada territorio marcó una etapa de transformación y dejó huellas con visitas, inauguraciones, contacto con el pueblo y su guía y apreciación en momentos difíciles, por ejemplo, cuando dirigió los combates de Playa Girón o estuvo por Oriente ante el azote del ciclón Flora.

El doctor Jorge Miguel Puente Reyes, profesor de la UO, ponderó el intercambio académico acompañado de la pasión por el conocimiento histórico, la reflexión en torno a vivencias de sus protagonistas y la exaltación de las concepciones político-militares del Comandante enJefe en la consolidación de la toma del poder político.

La coherencia de la obra política y revolucionaria del líder y su magnitud ética, fue destacada por Jorge Luis Aneiros Alonso, presidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, al dictar la conferencia La obra imperecedera de Fidel, en la que significó, asimismo, que los principios se mantienen inalterables en todo cuanto creó y legó a Cuba.

Anunció que los trabajos presentados se compilarán en un libroimpreso como imprescindible material de consulta para el conocimientode la historia y de la obra de Fidel.

Honraron el taller combatientes de la Revolución, algunos protagonistas de esa etapa del acontecer nacional como José Reyes Trejo, miembro de la columna 17 Abel Santamaría, quien expresó su orgullo por estar al lado de Fidel en aquellos días en que lo aclamaba la multitud.

“Haber participado en la lucha emancipadora y en la epopeya de esos primeros días de enero, que fue como el epílogo, es lo más importante de mi vida”, refirió quien en 2017, con el dolor por la pérdida física de Fidel, despidió a los que reeditaban la caravana desde Santiago.

Gladys Pérez Rivero, historiadora, trajo novedades al ser autora del primer libro escrito en Cuba sobre la presencia del líder en una provincia, titulado Presencia de Fidel en Matanzas, que contiene 30 discursos desde el pronunciado el 7 de enero de 1959 hasta el de la inauguración del museo de la Batalla de Ideas, de Cárdenas, el 14 de julio de 2001.

La huella de Fidel en mi tierra, dijo, es imborrable por la escuela de patriotas que forjó, los hospitales para salvar vidas, las fábricas con brazos dispuestos a hacerlas producir, y la apertura al turismo, esencial para el país; pero también por el Canto a Fidel, de Carilda Oliver Labra, y los carboneros de la Ciénaga de Zapata que cenaron el 24 de diciembre del 59 con él. Yaney Rodríguez Muñoz, profesora de Historia de Cuba de la Universidad de Sancti Spíritus, recordó que cuando llegó la caravana el 6 de enero ya la ciudad había sido liberada por el Ejército Rebelde; “era  una fría madrugada con llovizna, pero de todas formas habló al pueblo.

“Fue un suceso impactante que cambió la vida de muchas personas, el pueblo solo le pedía unas palabras y el líder con gusto les expresó que las ciudades valen por lo que valen sus hijos, por lo que se sacrifican en bien de la Patria, por el fervor, la fe y el entusiasmo con que defienden una idea, por el espíritu y moral de sus habitantes.

 La coherencia de la obra política y revolucionaria del líder y su magnitud ética, fue destacada por
Jorge Luis Aneiros Alonso, presidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba,
al dictar laconferencia La obra imperecedera de Fidel.

 

“Él conocía la hoja de servicios de esa tierra que tuvo hijos en el Moncada, en el Granma, en la Sierra Maestra y quiso hacerle ese homenaje. Ahora en el panorama espirituano está su obra grandiosa, fruto de sus ideas y el mejor monumento a su vida”, relató la profesora.

El abrazo inmenso a Fidel en Cienfuegos  El Máster Jorge Luis Marí Ramos, realizador de programas deTelevisión, cautivó con su trabajo Cienfuegos y el profeta de lodigno, con episodios y anécdotas de sus compatriotas y Fidel en casi 60 visitas a esa tierra, que reflejan la grandeza del líder revolucionario: humano, previsor, persuasivo, de actuación leal, comprometido con la verdad y con el pueblo.

Evocó su apoyo a la Huelga Estudiantil en 1950, que lo llevó a juicio e hizo su primera autodefensa, y la llegada en 1959 en la Caravana, cuando dijo: “A Cienfuegos había que venir aunque solo fuera para saludar a este pueblo e inclinarse reverente en tributo a los héroes del 5 de Septiembre”. Y tras ser aclamado con delirio, los convocó a ser héroes en tiempo de paz.

“Hay tantos ejemplos de su obra, señaló, pero fue vital su presencia en Cumanayagua para la transformación de aquel territorio eminentemente agrícola, cañero y con potencia para el auge ganadero, y en la industrialización, cuando chequeaba las inversiones in sito, esenciales para el desarrollo socioeconómico de la nación.

“Hasta el cielo estaba de luto y no hubo una sola estrella en el firmamento, al paso de la Caravana con sus restos hacia la inmortalidad, cuando Fidel recibió el abrazo agradecido de los cienfuegueros que seguirán la historia forjada por él”, concluyó Marí Ramos. (ACN)

Servicio Especial de la ACN