Pandemia: otros espacios para las artes visuales

Carina Pino Santos
19/10/2020

Cuando en marzo se orientó el cierre de los centros expositivos, la mayoría de los que participamos en las actividades del ámbito de las artes visuales nunca imaginamos esta otra vida social tan diferente a la que nos obligó una pandemia que ha cobrado más de un millón de vidas en el mundo y 125 fallecidos en nuestro país, mas tampoco que se potenciaría tanto el uso de lo virtual, de modo tal que, obligados a estar tanto tiempo en casa, muchos hemos podido, afortunadamente, acceder a una considerable cantidad de obras de artistas visuales.

 Entre las experiencias de aprovechamiento de las plataformas digitales, se incluye el concurso Post-it 7, de jóvenes artistas cubanos. Foto: Tomada de behart.net

Hoy, cuatro millones de personas en Cuba tienen acceso a Internet a través de la red móvil. De modo que esta posibilidad modifica también sustancialmente la cantidad de personas que han podido visualizar obras de arte, artistas, audiovisuales, talleres y estudios de artistas, y que, en muchos casos, no son quienes suelen visitar exposiciones habitualmente.

Es así como el papel de la cultura se ha hecho, al final del primer cuarto del siglo XXI, más visible que nunca antes en muchos países del planeta en medio de la pandemia de la COVID-19. Y es que la tecnología digital, el uso del internet y las publicaciones en las redes sociales han permitido a millones de personas acceder a libros (liberados), a salas de museos de arte (a las que antes no tenían acceso), a conciertos exclusivos y a galerías que, a no ser por el aislamiento y cuarentena a las que nos ha obligado la pandemia y la necesidad de promocionar y extender la visualidad de las artes visuales, nunca hubiesen publicado tantas exposiciones.

Ha sido un raudal, imposible de citar en breves líneas, de obras digitales de numerosos artistas que vemos por Facebook, Instagram y plataformas en la web que nos han no solo animado, sino sorprendido en muchos casos, por la calidad explícita de las creaciones.

También hemos tenido novedades en Cuba donde, dicho sea de paso, varios de nuestros artistas han obtenido reconocimientos, como el Gran Premio del Concurso Internacional Anticoronavirus UYACC-2020 ―convocado por diversas organizaciones desde Pekín―, que obtuviera Arístides Hernández, Ares, entre más de 7 000 obras enviadas por email desde 54 países, sobre el tema de la meritoria labor de los profesionales de la salud durante la pandemia de la COVID-19 que tanto ha afligido a todos en esta centuria.

Obra de Ares premiada en el Concurso Internacional Anticoronavirus UYACC-2020. Foto: Tomada de Granma

En este complejo contexto sanitario mundial, la cadena del circuito galerístico y promocional de las artes a nivel global ha constatado, en medio de las condiciones de restricción por la enfermedad que, no obstante, se puede llegar vertiginosa y ampliamente a muchos sectores de amantes del arte, además de los coleccionistas, sin tener que invertir cantidades astronómicas en una profusión de grandes eventos. Muchos galeristas, directores de museos, curadores y expertos han verificado las exitosas funcionalidades de acceso y comercialización en la web, que han demostrado cómo pudieran evitarse los altos costos de las cuantiosas ferias de arte, y de encuentros presenciales que, como se ha demostrado durante este año, se han resuelto de modo virtual y más económico.

Por supuesto, este enfoque que resalta las opciones provechosas de internet, no deja de reconocer que el apreciar una obra en pantalla electrónica no tiene comparación con hacerlo físicamente, al igual que es insustituible ―y se extraña― esa vívida interrelación social que suele establecerse entre el público y los artistas, los comisarios o curadores y los medios de difusión.

En Cuba varias han sido las experiencias de aprovechamiento de la internet, recientemente vimos el concurso Post It 7, de jóvenes artistas cubanos, mediante la visualización en sitios web como www.behart.net red colaborativa de artes visuales (con una vista de 360 grados) y la plataforma artmorfosis.com, así como en muchos perfiles de filiales del Fondo Cubano de Bienes Culturales. Asimismo, los artistas cubanos han tenido sus propias iniciativas, como las que hemos visto en Facebook, donde se han retado a exponer obras, así como a invitar a otros colegas a publicar sus creaciones en las redes sociales. En ese sentido, muchos nunca habíamos visto tantas obras (aunque de manera no presencial) en tan breve tiempo. Todo ello nos ha permitido actualizarnos en el quehacer más reciente de nuestros artistas y, no menos importante, de otros creadores del mundo, promovidos ―de manera similar― por sus galerías y por sí mismos.

Artistas y aniversarios artísticos e históricos tuvieron una visualización enfática que se amplió, lógicamente, con audiovisuales, como sucedió, por ejemplo, con El Día de África y de la Mujer Afrodescendiente, mediante imágenes de fotógrafos cubanos y de otros artistas que han abordado el tema, entre otras variantes. Otras opciones virtuales desde Cuba fueron las jornadas teóricas sobre arte online y los homenajes a artistas patrimoniales como Carlos Enríquez (muestra virtual Carlos Enríquez: una mirada retrospectiva), Carmelo González y Roberto Diago Querol en el aniversario de sus centenarios, evocados por el Museo Nacional de Bellas Artes y, en otra dimensión generacional mucho más reciente, vimos obras del 8vo. Salón de Arte Contemporáneo en plena evolución todavía por el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales. Igualmente se hallan en la web fechas conmemorativas de diverso tipo, en un quehacer promocional en que se han imbricado varias instituciones: CREART, el CNAP, las galerías, los museos y las casas de Cultura.

 Detalle de la muestra virtual Carlos Enríquez: una mirada retrospectiva.
Foto: Tomada de la página de Facebook del Museo Nacional de Bellas Artes

Simultáneamente se crearon versiones audiovisuales para las redes, entre las que se halla la de Linnet Sánchez: 00:00:00, muestra de fotografía realizada por la Fototeca de Cuba, que también presentó la muestra personal de Alberto Díaz Korda titulada Fidel; otras instituciones, como la Casa del Alba Cultural, en el Vedado habanero, subió a internet Miradas de Revolución: Fidel 1981-1993, del fotógrafo Humberto Mayol Vitón, las dos por el aniversario 94 del nacimiento del líder de la Revolución Cubana y realizadas ambas gracias a los fondos de la Fototeca.

Algo realmente significativo ha sido la mayor visibilidad de los salones de las provincias, como el Salón Roberto Diago, en Matanzas; el IX Salón Regional de Paisaje René Rodríguez, en Ciego de Ávila, y exposiciones de arte en los centros provinciales de Santiago de Cuba, Granma, Sancti Spíritus, Pinar del Río, Artemisa (14 Bienal de Fotografía de San Antonio de los Baños); así como de otras actividades de sus muestras e iniciativas.

Muy pronto se tomó en consideración el crear específicamente muestras virtuales para las redes sociales. Una iniciativa del Consejo Nacional de las Artes Plásticas fue presentar el post Retos, para que los artistas expusieran sus obras en Instagram y Facebook, además de ser promovidas en internet por las instituciones.

En este periodo se aprovecharon las redes sociales para subir obras de las Bienales de La Habana, y de colecciones del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, la Fototeca de Cuba y del propio Consejo (quien ha facilitado información sobre todos estos eventos virtuales para poder darlos a conocer en estas líneas). Además, muchos artistas se sintieron recordados ya que, desde estas mismas redes, en Noticias de Arte Cubano (Facebook), por ejemplo, se les realizaron menciones por sus cumpleaños, resaltando su trayectoria artística, información que permitió a especialistas, colegas y amigos de todas partes del mundo enviar felicitaciones que los creadores agradecieron desde sus casas y estudios, en un lazo de intercambio más que necesario, no solo por el negativo impacto emocional que ha traído consigo el distanciamiento físico obligado, sino también por incentivar la unión mediante la creación, obviando las inoportunas segregaciones que la divergencia de espacios favorece.

Así, la COVID-19 no solo ha dejado ver su rostro más perjudicial, sino que, además de resaltar las fortalezas del sistema de salud cubano, ha verificado la utilidad, inmanencia y natural uso de las redes sociales y de sitios web en internet, algo que ya estaba presente, claro está, mas ahora se potencia en su funcionalidad ya imprescindible.

Por otra parte, nos ha permitido, reitero, confirmar la efectividad de promover el arte de otras provincias en la web. Así sucedió con los eventos de Artes plásticas y literatura Eladio Regino Boti, de Guantánamo; y el Salón Nacional de Paisaje, Artesanía y Décima Ilustrada en Las Tunas. En Santiago de Cuba, el IV Salón Internacional de Artes Plásticas, junto a la edición homenaje del Festival del Caribe y Fiesta del Fuego, en este año de modo virtual, tuvo la participación de 150 artistas y creaciones de más de 15 países. Otras muestras de las provincias del país que hoy nos reserva la web son la edición XXVI del Salón Territorial de Arte Popular en Villa Clara (23 y 24 de julio) y, una muestra a destacar, la exposición colectiva Diez Años de Arte Comic, de Camagüey, donde se realiza tradicionalmente este evento. No se quedan atrás la 14 Bienal de Fotografía de San Antonio de los Baños y el IX Salón Regional de Paisaje René Rodríguez, en Ciego de Ávila, entre otras exposiciones virtuales que representan a artistas de Cienfuegos (exposición Caprichos gráficos, de 37 grabadores cubanos); Mayabeque (entre otras, se realizó la exposición Rodilla en tierra, de Diana Balboa); Pinar del Río (con la muestra de fotografías de Lázaro César Álvarez); Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, donde se produjo una noble iniciativa de entregar las obras a la Dirección Provincial de Salud, que tanto ha trabajado en esta etapa por frenar la pandemia.

El artista Sándor González Vilar, en pleno ardiente verano, creó la Galería virtual Transeúntes, con una muestra colectiva en pantalla electrónica: Distancias Conectadas (Vol.1 y Vol.2) que permitió disfrutar obras de prestigiosos artistas nuestros, la última, específicamente, incluyó 16 artistas mujeres motivadas en torno al tema de mayor actualidad en el mundo, o sea, la pandemia de la COVID-19.

Distancias Conectadas permitió disfrutar obras de prestigiosos artistas cubanos.
Foto: Tomada de la página de Galería Transeúntes

En el breve periodo en que pasamos a la fase uno en la capital, en junio, varias galerías abrieron con muestras que, dadas las medidas sanitarias, solo podían verse de forma limitada, ese fue el caso del Centro Provincial de Artes Plásticas de Luz y Oficios, y de Galería Habana, con una magnífica exposición, Conexión 4, de la familia de artistas Domínguez y Fong, que permitió actualizarnos sobre la obra de estos relevantes creadores y que, luego de mantenerse virtual, ha vuelto a abrir sus puertas en la actual fase tres de la pandemia en la capital.

De la misma forma se expuso en galerías el humor gráfico, por ejemplo, Humor con nasobuco, de artistas tan significativos como Ares, Boligán y Brady, se realizó en la Galería Angerona, de Artemisa, al tiempo que esta manifestación artística se pudo disfrutar, ampliamente, en las redes. Y en Ciego de Ávila se inauguró Humor con Corona, de Osvaldo Gutiérrez Gómez, en el Centro de Arte Raúl Martínez, que también fue llevada, claro está, a las redes. A este dato agregaría que el humor ha sido y es un puntal de nuestra cultura visual, que a muchos nos ha socorrido en medio de ese drástico cambio en nuestras vidas provocado por el recogimiento y la preocupación sostenida durante tantos meses.

Humor con nasobuco, de artistas tan significativos como Ares, Boligán y Brady, se realizó en la Galería Angerona, de Artemisa. Foto: Tomada de La Papeleta

Toda esta difusión del arte cubano por internet, que ha alcanzado esa visibilidad más enfática durante la pandemia y que no alcanzamos a abarcar en tan sucinto artículo, nos recuerda, sin embargo, que aún queda un amplio trayecto por recorrer en esa dirección, de modo que espacios galerísticos y de museos ofrezcan más amplio contenido y mayor logro formal en el soporte electrónico. Todavía habrá que mejorar mucho respecto a lo informático, el diseño de presentación, como también, específicamente en su concepción editorial más vasta, las publicaciones sobre artes visuales cubanas en la web, una labor especializada que deberá implicar —y llamo la atención sobre ello— un concepto profesional de calidad en las ediciones, una participación multidisciplinaria y la, subrayo, imprescindible actualización en el acontecer artístico, de forma que nos permita ubicarnos con una efectividad y visibilidad comparables a lo que se está produciendo en el mundo ahora mismo.