Para Adolfo Guzmán, un tributo dentro del Jazz Plaza

Karla Castillo Morét
16/1/2020

El Coloquio Internacional de Jazz “Leonardo Acosta in Memoriam” comenzó su decimoquinta edición, con sede en Fábrica de Arte, y el primer paso lo dio con su sesión Tributo, en homenaje a maestros centenarios, el primero de ellos, Adolfo Guzmán.

Fotos: De la autora
 

La conferencia “Adolfo Guzmán: maestro de la armonía y la canción”, impartida por Yurien Heredia, especialista del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música, abrió el debate sobre las influencias y las características de la obra del artista.

Sobre la armonía en las canciones de Guzmán, Heredia comentó que utilizaba los acordes de séptima mayor y los de novena dominante, los cuales era característicos del estilo impresionista. Asimismo, explicó que sus arreglos armónicos se engrandecían más aún por medio del contrapunto, que casi siempre confiaba a las cuerdas.

Después, se realizó el panel “Adolfo Guzmán en la discografía musical cubana”, integrado por Ligia Guzmán, hija del artista; Jorge Aragón, pianista, arreglista y compositor; y la cantante Beatriz Márquez.

Los músicos compartieron detalles de su álbum Libre de pecado, dedicado a Guzmán, e interpretaron en vivo una de las canciones.

 

Para Aragón, realizar el arreglo musical para este CD fue una forma de aportar su visión contemporánea a la labor del reconocido artista. Afirmó que la continuidad de la obra de Guzmán está en reconocer y respetar sus melodías. “Traté de comprenderlas y llevar su música a mi mundo, son grandes canciones”, añadió.

Ligia Guzmán comentó que, a la hora de realizar las orquestaciones, su padre les daba importancia a todos los instrumentos, no los ponía de relleno, algo que es común en la mayoría de los orquestadores.

Esta primera sesión del Coloquio transcurrió entre anécdotas, música y recuerdos; además de la participación especial de Adolfo Guzmán (Junior) al piano.

El homenaje sirvió de escenario para que el Coloquio Internacional de Jazz Leonardo Acosta in Memoriam entregara de manos de su fundadora, Neris González, un reconocimiento especial a Guzmán, el cual fue recibido por sus dos hijos, Ligia y Adolfo.

 

Según su hija Ligia, no se han encontrado pruebas de los trabajos de su padre en la música a edades tempranas, pero poseen composiciones de cuando tenía entre 18 y 19 años.

Guzmán fue un revolucionario de la canción. Los textos de sus obras desencajan en su época, por su estética y la poética con que estaban escritos, sin que influyera en ellos todo el contexto negativo y las técnicas de creación que se encontraban de moda; además, se oponía a la monotonía del estribillo.

Este año se cumple el centenario de su natalicio, el cual se celebrará con distintas actividades. Según comentó Ligia Guzmán, ella y su hermano están trabajando en un libro sobre la música del reconocido artista, para hacerlo asequible a los estudiantes del país.