Primer museo fundado por la Revolución, artística obra de 60 años

Yenli Lemus Domínguez
9/9/2019

Todos, poco a poco, se aproximaron a la urna de cristal y leyeron: “Me honra firmar este libro, de tan artística obra, como es el museo de la Historia de mi País, en Matanzas a mi retorno”. Debajo de las palabras de Ignacio J. Villa, su firma corrobora que el gran Bola de Nieve se incluyó entre los visitantes al primer museo fundado por la Revolución Cubana hace 60 años.

Palabras de Ignacio J. Villa (Bola de Nieve), en el primer libro de firmas de visitantes
del Museo Histórico de Matanzas. Fotos: Cortesía de la autora

 

El volumen encuadernado con vinil carmelita claro y oscuro que recoge las impresiones de quienes llegaron al entonces joven Museo Histórico de Matanzas, se expone desde el viernes reciente en el Museo Provincial Palacio de Junco, heredero de la institución creada el 6 de septiembre de 1959.

En sus 30 páginas sin enumerar, protegidas con una hoja alba, el patrimonial libro de firmas de visitantes atesora el criterio de grandes de la cultura cubana como el intelectual Armando Hart, y los poetas nacionales Nicolás Guillén y Agustín Acosta.

Annabelle Leyva Herrera, investigadora a cargo de la exposición, explicó que exhibir el volumen de alto valor patrimonial por su significación documental, constituye gesto de homenaje a una importante institución que nació en el Teatro Sauto y ocupó posteriormente diversos emplazamientos.

Agustín Drake, renombrado artista de la plástica, rememoró su labor relacionada a la restauración
del Palacio de Junco para convertir al edificio en museo.

 

Agustín Drake, renombrado artista de la plástica, comentó sus experiencias relacionadas con las labores de restauración realizadas en el edificio del siglo XIX, que posibilitaron ubicar al Museo Histórico de Matanzas en su actual y definitiva sede desde 1980, e institucionalizarlo entonces como Museo Provincial Palacio de Junco.

El Museo Provincial Palacio de Junco constituye el heredero del Museo Histórico de Matanzas.
 

Israel Moliner, Pedro Esquerré, Daniel Toboada, José (Pepe) Linares, Ercilio Vento, constituyen nombres de evocación necesaria al rememorar la evolución histórica del Palacio de Junco como institución protectora del patrimonio, afirmó el creador que estuvo al frente de las labores de restauración del inmueble que perteneció al hacendado Vicente del Junco.

En un pequeño frasco entregó Drake a Olga Lidia González Monguía, directora del Museo, las muestras por las cuales hace casi tres décadas decidieron pintar el edificio de azul, porque con una cuchilla retiró capa por capa de pintura en los fragmentos de pared, hasta llegar al último color.

Fragmento de edificación por el cual se decidió pintar de azul el Museo Provincial Palacio de Junco.
 

Durante el encuentro, la Dirección Provincial de Cultura en el territorio yumurino y el Sindicato de la Cultura, reconocieron la labor del Palacio de Junco por su quehacer en función de la conservación del patrimonio, así como también por sus aportes a la comunidad.

El objeto social de la institución es el mismo desde los inicios hace 60 años, conservar y exhibir las colecciones de piezas patrimoniales para las presentes y futuras generaciones es prioridad de la institución, polivalente por la diversidad de temáticas con las que se relacionan las piezas que atesora, explicó González Monguía.

Afrocuba, agrupación defensora de la rumba, durante festejo por la fundación
del Museo Histórico de Matanzas, hace 60 años.

 

Poco a poco todo el mundo pasó frente al libro de firmas para leer las palabras del Bola; en otra mesa, sobre hojas nuevas, escribieron contemporáneos mensajes y luego los visitantes salieron al gran portal del palacete convertido en Museo donde a ritmo de los tambores las voces de Afrocuba aseguraron al unísono: “No hay en el mundo un ser/ que me pueda decir/ que le gusta la rumba más que a mí…” (ACN)