Danza Contemporánea de Cuba

Simplemente Así Somos (II)

Los bailarines de Así Somos quizá eran los que más información tenían de lo que acontecía en el mundo. Todavía Lorna conservaba la exclusividad de obtener videos de los principales coreógrafos del momento. Fueron los primeros cubanos en ver obras de Alwin Nikolais, Kurt Joos, Pina Bausch, Paul Taylor, Mark Morris, Moses Pendleton y otros con mayor o menor importancia en la historia de la danza.

Tempo que resucita en cada giro

Desde hace décadas DCC se colocó entre los tres primeros conjuntos danzarios de la nación. Un colectivo que lleva consigo medio siglo de historia inevitablemente ha debido renovarse cada cierto periodo por ley vital —y otras disímiles razones que al destino se le antoje—. Mas con cada hornada que llega a sus predios, el público se pregunta una y otra vez si la magia perdurará, o sobrevivirá.

Del odio al amor; la muerte y la alegría

La Jiribilla
Una vez más Danza contemporánea de Cuba dio muestras de ser una agrupación que sabe administrar su repertorio, honrar a sus coreógrafos y enaltecer sus obras. El ingenioso ordenamiento de los programas de cada semana dejaron en el público habanero esas percepciones que apetece cada creador al mostrar su obra: la satisfacción con la entrega y el deseo de tener más de eso que ha disfrutado.

Primeras noches en el Gran Teatro

Pedro Ángel
La otra arista que convocó el interés de los presentes fue el estreno mundial de Heterodoxo, creación de la atractiva coreógrafa Annabelle López Ochoa,  conocida  del público cubano por sus realizaciones para Danza Contemporánea de Cuba (Reversible) y el Ballet Nacional de Cuba (Celeste), entre otras.