Tata Güines: leyenda, percusión y Jazz Plaza

Yira Hernández Gómez
16/1/2020

El hombre que revolucionó el estilo de tocar la tumbadora y el bongó, Federico Arístides Soto, más conocido como Tata Güines, aquel que con su descarga Pa´ gozar dejó un clásico del ritmo latino, fue homenajeado en el marco del Festival Jazz Plaza.

Los 90 años de su natalicio fueron el incentivo para convocar al panel “Tata Güines y la melodización del ritmo. Historias para contar”. La cita contó con la presencia de grandes figuras del panorama musical cubano de la talla de Yaroldy Abreu, Ernán López-Nussa, Miguel Lino Patterson Meriño y Arturo Soto Martínez (Tata Güines Jr.), personalidades que en diferente medida se nutrieron de los aportes sonoros de este ícono de la rumba.

Foto: Karla Castillo
 

El conversatorio fue oportuno para rememorar al músico fallecido en el 2008 a sus 77 años, y sobre todo al amigo, padre y maestro. ¿Qué nos dejó el más grande tumbador del siglo XX? Inventor de una peculiar forma de tocar con las uñas, siempre se enfocó más en la cadencia y el sabor que en el virtuosismo; fue así que logró revolucionar la forma de tocar la tumbadora y el bongó. Manos de oro, como también era conocido, inventó su propio estilo, golpeaba el instrumento no solo con las palmas de sus manos, sino también con sus uñas, y agregaba golpes dispersos en la armonía.

Su experiencia permitió que los soneros que vinieron después lograran una entrega sonora más efectiva. Tata Güines transformó la tumbadora en otra cosa. Logró obtener tonos desconocidos hasta el momento y aportó un innovador formato armonioso sobre el cuero, comentó el profesor y director de orquesta Miguel Patterson.

El intercambio también abordó temas de interés como la escasa inclusión de los aportes de la leyenda de la percusión cubana en la academia. Al respecto, Yaroldy Abreu enfatizó: “Para aprender de él hay que estudiarlo y escucharlo como parte de nuestra formación personal e individual, y así aprovechar en mayor medida a uno de los más grandes intérpretes que modernizó la tumbadora”.

Foto: Internet
 

Desde su fallecimiento, Arturo Soto, su hijo, lleva la dirección de la agrupación Tata Güines, un grupo músico-danzario que cumple este año su décimo tercer aniversario. Hoy su antigua casa figura como Casa Museo, donde todavía se conservan sus congas en varios videos, prendas, escrituras de él, y objetos coleccionados por Arturo.

Tata Güines hizo vibrar sus tumbadoras hasta en la Sinfónica Nacional de Cuba. Con un vasto conocimiento de la técnica de percusión popular, también destacó por su participación en numerosos conciertos junto a la nueva generación de músicos cubanos de jazz y de otras vertientes de la música fusión. Es uno de los más grandes innovadores, creador de un estilo único, elegante y fabuloso, que modernizó la tumbadora. Es el único percusionista cubano galardonado con el Premio Nacional de la Música.