La demanda de la innovación es una de las razones por la cual se cree que la escena de la danza contemporánea está en crisis; pero ahí habría que cuestionarse si es más bien la inmediatez con la que hoy se vive la que exige “lo nuevo”.
La vocación por explicar cada poética danzaria es una dicha, aunque no compartamos todo lo que se declara. A veces estamos ante el dilema entre lo deseado y lo posible, pero siempre será un buen inicio para el diálogo en lo que a la coreografía corresponde.
“Quiero asegurarme de que todo el mundo pueda legar a las futuras generaciones la belleza divina de este planeta”
N. E.: Pues empieza por recoger tus tropas
Yo estoy a favor de esa película, la apoyo. (…) Creo que Enrique hizo un trabajo extraordinario, del que me siento complacido. Ahora son 25 años que se cumplen de la primera puesta y considero que mantiene la frescura, el ritmo, la dinámica. Esa lozanía la conserva y es la que la lleva a estar en el sitial de la permanencia.
Un festival tiene el sentido de atrapar, en un tiempo y espacio dados, una urdimbre y no aisladas células de ese tejido. Fue entonces visible, más visible que nunca, un nuevo rostro. Ya asentado, ya completo.
Nada sobre la escena cubana de hoy se le parece a este espectáculo con su aliento brechtiano, épico, discontinuo, duro, hermoso, irónico, poético. Brecht no aparece solamente en los materiales textuales escogidos, sino que se ilumina desde su pensamiento teatral y político.
Cada vez que asisto a un taller o propicio a otros la posibilidad de aprender sobre las singularidades y argucias técnicas de la dirección artística de teatro para niños y de títeres, sea con profesores invitados extranjeros o nacionales, pienso en la ausencia de esta especialización a nivel superior. Pienso en un postgrado que incite a conocer la poética artística de los hermanos Camejo y Carril, desarrollada entre 1963 y 1971. Una obra desconocida y obligatoria, que acoge en sí misma todos los gérmenes de lo que fuimos y somos en materia de dirección de teatro de figuras. Pero, sobre todo, pienso en el ISA. Cuarenta años después, sigue siendo el lugar soñado, desde donde tal vez se podría lograr TODO.
Puesta en escena de una audacia que pudo ser palpada en un público absorto, Éxtasis. Un homenaje a la madre Teresa de Jesús es, sobre todo, una confirmación de que Buendía sigue siendo capaz de crecer y transfigurarse siempre. Pero también, de absorbernos en una reflexión que sacude lo más profundo del espectador cubano.
En el teatro Abracadabra, el más alejado de las salas dentro del circuito de programación del Festival Nacional de Teatro Camagüey 2016, se presentó durante dos días Family Trash. Coreografía de la ausencia, de Osikan Plataforma Escénica Experimental. La pieza dirigida por José Ramón Hernández, con trabajo dramatúrgico del propio director en conjunto con la teatróloga Yohayna Hernández, forma parte de Trilogía de la ausencia, un tríptico que comenzó sin saberlo con Aleja a tus hijos del alcohol en 2014, en el sótano de la sede del Guiñol Nacional de Cuba.
Desde el cartel del evento, las gafas amarillas recomendaban prestar atención a cada acto teatral, habida cuenta de su carácter efímero y de las numerosas posibilidades de recepción generadas por el hecho escénico. Parafraseando a la filósofa Marina Garcés, el teatro, como la filosofía, “no acepta la normalidad ni el sentido común”.