El libro alcanza trascendencia precisamente porque ha resistido la prueba del tiempo. Desde la primera edición, el texto comenzaba a recepcionarse como un clásico, adjetivo que sintetizaba un interés mundializado.
Varias vidas tiene Esteban Montejo. Una de ellas, en tiempo real, la que fue del nacimiento a la muerte, abarca más de un siglo de existencia. Otra, en tiempo poético, vino con Biografía de un cimarrón y no acaba todavía.
Miguel Barnet:
Hoy, medio siglo después de publicado por primera vez Biografía de un cimarrón, y de algunos años más de comenzar la amistad entre estos dos hombres, Miguel asegura haber aprendido de Esteban que la historia no es en blanco y negro, y que los seres humanos, aun cuando han tenido la vida más dramática, cruenta y terrible, siempre conservan un hálito de fe y esperanza.
En novelas como Biografía de un cimarrón y Gallego viven culturalmente, de un modo más orgánico y profundo, los tipos del vernáculo, en canto y llanto de africano y de español.
Biografía de un cimarrón inauguró una de las formas escriturarias más importantes de concebir nuestra posmodernidad periférica, esa que siempre me ha gustado calificar de mestiza y contumaz.