Lidia Segni, directora del Ballet Estable del Teatro Colón
Si bien el dramaturgo inglés fue honrado muy apropiadamente en este Festival con versiones coreográficas de dramas y comedias suyas como Romeo y Julieta, La tempestad y Como gustéis, en el caso de Otelo, estuvo representado por dos excelentes coreografías, sin embargo, en ninguna de ellas los intérpretes estuvieron a la altura requerida en la ejecución dramática.
Yo apuesto por el sí
Después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con EE.UU. ―se me ocurre pensar que si eso entraña algún peligro para el futuro de la Revolución ―o sea, para el proyecto de Nación que solemos definir como martiano y socialista― dicho peligro está dentro, no fuera, y pudiera representarse de nuevo como una entidad bicéfala. A esta renovada entidad cabría darle un doble apelativo, el deplat[t]ismo, es decir, plattismo con doble te― y con la acepción que todos conocemos― y platismo con una sola te.