El 22 de agosto de 1961 nació la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Fue la culminación de un Congreso que consagró la unidad del movimiento artístico e intelectual en torno a la Revolución triunfante y selló la identidad entre la vanguardia de los creadores cubanos y la vanguardia política del país
Ninguna previsión cabalística pudo ser más acertada. Ningún azar más concurrente. La UNEAC nació bajo el signo de la permanencia y como un hito de la cultura cubana.
El siglo XIX, cuyo nacimiento es también el de la nación cubana, asistió al auge esplendoroso de las artes y las letras en nuestra patria.
ENTREVISTA A MIGUEL BARNET
Sobre los orígenes de la UNEAC, los hitos de su evolución y los alcances y desafíos que marcan su ruta actual, dialogó con La Jiribilla su presidente, el poeta, narrador y antropólogo Miguel Barnet.
Mi relación con la UNEAC comenzó desde el mismo nacimiento de esta institución cultural. Siempre ha sido mi refugio, el lugar donde encuentro inspiración para escribir, donde las palabras se convierten en poesía.