“Tenemos que seguir produciendo conocimiento a pesar de la pandemia”

Reinaldo Cedeño Pineda
21/9/2020

Ella posee la suprema elegancia del talento, la transparencia inequívoca de la mujer cubana. De su altura en tiempos difíciles, de su pasión por construir mejores seres humanos, puedo dar fe. Alguna vez tuve el privilegio de beber de su sabiduría en las aulas universitarias. Varias generaciones de profesionales le deben parte de su formación.

Doctora en Ciencias Filosóficas Alicia de la Caridad Martínez. Fotos: Cortesía del autor
 

Fundadora del Centro de Estudios Sociales Cubanos y Caribeños Doctor José Antonio Portuondo (CESCA), fue su directora durante una década y desde su labor actual, constituye uno de los pilares de la investigación social en la Universidad de Oriente. Ella ostenta varios premios de la Academia de Ciencias de Cuba, un merecimiento que premia una vida consagrada y feraz.

Escuchar a la doctora Alicia Martínez, es adentrarse en un universo profundo, es tocar el complejo entramado de la Cuba contemporánea. Le debo un chocolate. Esta tarde en Santiago de Cuba es una exclusividad que compartimos…

Un diálogo enriquecedor en la radio.
 

¿Qué pueden aportar el CESCA y los estudios sociológicos a la Cuba de hoy, tan urgida de mirarse hacia adentro?

El Centro de Estudios Sociales y Caribeños Doctor José Antonio Portuondo, perteneciente a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Oriente, tiene en su centro una disciplina que es la Sociología. Por varios años hemos estado acompañando los análisis sociales y culturales de la sociedad cubana en particular, y de América Latina en sentido general; e incluso mucho más allá, porque hemos llegado hasta África y Europa.

La Sociología ha ido aportando sustantivos nodos de conocimientos teóricos y empíricos para poder explicar la sociedad cubana y aportar herramientas e instrumentos a un grupo de actores gubernamentales, políticos e institucionales. Hemos ido labrando un espacio importante en la academia cubana, porque hemos incorporado dentro de la sociología, la mirada sociocultural. Esa condición nos ha hecho un centro muy reconocido para las ciencias sociales cubanas, muy referenciado. Nos sentimos útiles porque investigamos para poder aportar las miradas múltiples de un fenómeno, para perfeccionar la sociedad, y eso no queda más que agradecerlo.

Acercarse a un centro de investigación, es tantas veces debatirse entre los temas escogidos, su utilidad social y su aplicación. Como coordinadora del Doctorado en Ciencias Sociológicas resulta imprescindible conocer qué caminos han explorado o intentan explorar ahora mismo los investigadores y hacia qué ámbitos de la vida se han dirigido esas aproximaciones…

Por suerte, el Centro de Estudios… con sus doctorados ha mirado claro. Digo por suerte, porque hemos tratado de vislumbrar el espectro del conocimiento desde las necesidades y el desarrollo de la sociedad cubana. Hay temas neurálgicos que tratamos hoy a través de los proyectos de investigación de tesis de nuestros doctorandos.

Estos temas son, por ejemplo, los que tienen que ver con la seguridad alimentaria. Creo que va a aportar cuestiones necesarias porque estos estudios se realizan desde la práctica de la alimentación a nivel de familia y de comunidad. Otro de los temas que se investigan, tiene que ver con las vulnerabilidades ambientales, los grupos de riesgo, las poblaciones en riesgo. Son de interés de los actores gubernamentales y políticos porque nuestro proyecto social cubano tiene una vocación eminentemente humanista.

Asimismo, nos hemos acercado a los grupos de jóvenes asociados a prácticas de consumo culturales en espacios abiertos, espacios que a veces están fuera del circuito de circulación y consumo de bienes y servicios de la cultura. Es necesario conocerlos e incorporarlos para saber por dónde va la política cultural, por dónde la práctica de consumo de los jóvenes.

En otro orden, estamos también enfocados en los temas del desarrollo local y las políticas públicas, en las políticas de desarrollo a nivel de circunscripción, a nivel de gobierno municipal; en temas que tienen que ver o que rozan las relaciones de poder, la cultura y la contracultura, la sostenibilidad de los proyectos de desarrollo…

Cuando uno mira lo que emerge ante sí, se da cuenta de una infinidad de problemáticas donde la Sociología ha anclado su perspectiva plural, con una diversidad de enfoques y conceptos que enriquece este mapa, esta plataforma de conocimientos.

Durante la Maestría en Desarrollo Cultural Comunitario.
 

El aislamiento social obligatorio de los últimos meses ha significado un reto extraordinario desde muchos puntos de vista. Sin embargo, también ha sido una oportunidad para desatar la iniciativa, para probar el calibre de nuestros profesionales… ¿Cuál ha sido la relación entre confinamiento y producción intelectual en el entorno en que usted actúa?    

Este aislamiento ha posibilitado, por ejemplo, habilitar espacios virtuales para que la formación y la construcción de conocimientos continuara, verdad que en condiciones dificilísimas… y realmente se ha hecho un enorme esfuerzo por parte del claustro de los doctorandos para socializar la información, para subir libros, para constituir grupos desde diversas plataformas.

Ahora mismo, estamos proponiendo un libro al que los compiladores hemos decido titular Coronavirus y sus efectos: miradas plurales desde la Sociología. Es una primicia que te doy. Contiene reflexiones, diagnósticos, análisis teóricos y empíricos sobre los impactos que la pandemia ha tenido y tiene en la sociedad cubana y latinoamericana.

Hay trabajos que tienen que ver con la gestión cultural y el uso de las tecnologías en las plataformas virtuales. Hay artículos relacionados con las políticas de atención a los grupos en riesgo, con políticas educativas, con los accesos a las tecnologías… ¿Qué pasa con los grupos que no acceden a los empleos? ¿Qué pasa con segmentos de población que no tienen recursos para poder disfrutar lo que la cultura cubana y latinoamericana les han aportado? De eso tratamos. Es una de las mejores ideas que han surgido en este confinamiento.

A veces uno no sabe… si “halarse los pelos”, no sabe a dónde ir; pero el confinamiento también ha propiciado un alto para pensar con más frialdad, para pensar con mesura lo bueno que podemos hacer. Porque te digo algo, Cedeño: hay que seguir produciendo conocimiento a pesar de la pandemia. Ni los doctorandos ni la ciencia tienen la culpa de la COVID-19.

Hay que seguir institucionalizando a la ciencia, hay que seguir buscando alianzas. La sociedad nos está pidiendo todos los días que las Ciencias Sociales aporten al desarrollo de nuestro país. Eso hemos hecho, y vamos a seguir andando. Nos podemos lamentar, nos quejamos; pero no nos ha aplastado el pesimismo. Siempre sale ese deseo de seguir haciendo, de seguir creciendo.