Un coloquio por la paz


6/8/2019

En homenaje a las víctimas del bombardeo atómico a Hiroshima y Nagasaki, fue organizado el coloquio ¿Qué camino?… Paz, en la sala Rubén Martínez Villena de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Obra: Paloma de la paz futura, de Pablo Picasso. Foto: Granma
 

Entre los invitados del evento se encontraban miembros de la UNEAC y funcionarios del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, así como Jorge Peralta, agregado cultural de la Embajada de España en Cuba, y Durval de Noronha Goyos Junior, presidente de la Unión Brasileña de Escritores.

El coloquio contó con un variado programa que comenzó con la inauguración de una exposición de carteles —compuesta por once obras que ilustran a distintas personalidades cubanas que han abogado por la paz, desde José Martí hasta Fidel Castro Ruz—, del intelectual y secretario general del Partido Comunista del País Valenciano, Javier Parra, quien además habló sobre la vida y obra del pintor, fotomontador, muralista y militante comunista español, Josep Renau. Los carteles de la exposición fueron donados por Parra al Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, que celebra su  aniversario 70.

En su disertación acerca de la vida y obra de Renau, para quien el artista debía abandonar su posición contemplativa y colocarse al servicio de la construcción social, Parra destacó su labor antimperialista y anticapitalista, así como algunos puntos interesantes de su percepción del arte ante la sociedad, además fue realzada su actitud en la salvaguarda del patrimonio artístico español durante el fascismo.

A continuación, en el panel Intelectuales cubanos en el Movimiento por la Paz, Miguel Barnet leyó un documento titulado La poesía salva, escrito a dos manos con Pedro de Oráa, en el que juntos analizan la situación de Estados Unidos con Donald Trump en el poder y la posición de los intelectuales ante ese contexto.

Acompañaron a Barnet, Caridad Massón, quien presentó Marinello y la lucha por la paz, resaltando su dicotomía al ser un comunista que luchaba por la independencia y soberanía de un pueblo, al tiempo que buscaba la paz por encima de todo; y Nicolás Hernández Guillén con Nicolás Guillén, un poeta comprometido con la paz.

Hernández se refirió a la obra del Poeta Nacional y resaltó su trayectoria, su participación en el Primer Congreso Mundial de Partidarios de la Paz, efectuado en París, en 1949, y su creencia en que la paz era una tarea importante, incluso más, la necesidad de la inclusión de los artistas en esa tarea. También leyó poemas de Guillén en los que es evidente su posición pacifista y en los que se manifiesta contra la diferencia racial y social, todos ellos extensión de su humanismo.

Alina Fernández, especialista del Movimiento Cubano por la Paz, en representación de Silvio Peralta, presidente del Movimiento, agradeció a Javier Parra por la donación de los carteles y a la UNEAC por la realización del coloquio en fecha tan significativa para el mundo.