Volver a La Edad de Oro

Indira Hernández Alonso
16/5/2019

Porque, tras 130 años de su publicación, aún simboliza un manual de sabiduría convertido en obra maestra, el Centro de Estudios Martianos acogerá, del 15 al 17 de mayo, el Coloquio Internacional La Edad de Oro, su contexto y trascendencia, una cita que pretende revivir la vigencia de esta trascendental revista.

Foto: Prensa Latina TV
 

Ana Sánchez Collazo, directora del Centro de Estudios Martianos, con su intervención dejó inaugurado el homenaje “a ese regalo para los niños de América”.

“En víspera de la caída en combate del héroe de Dos Ríos y ante los desafíos avizorados por él, aún hoy latentes, estamos celebrando los 130 años de los únicos cuatro números de la revista forjada por ese hombre de pluma de alto rango y palabra altamente apreciada, quien no dudó nunca en escribir también para los niños”, expresó.

A la vez rememoró las palabras de José Martí cuando dijo que entraba en esa empresa con mucha fe, porque la humildad de la forma no quitaba lo importante al pensamiento, y para ello emprendía ese camino, para crear en los niños hombres de su tiempo, dignos hombres de América.

En esta primera jornada también trascendió lo cardinal que resulta el estudio del contexto en el cual se generó La Edad de Oro, en medio de la estrategia de emancipación continental emprendida por el Apóstol y las garras del expansionismo yanqui que se le oponían.

Con el objetivo de lograr un abordaje multidisciplinario del asunto, fueron inscritos un total de 68 trabajos provenientes de diversas universidades. Destacó la participación de otras casas de altos estudios del país, como la de Oriente y Matanzas, así como la presencia por primera vez del Preuniversitario Batalla de Mal Tiempo, de Cienfuegos. Además, se contará con la participación de México, Costa Rica, República Dominicana y Puerto Rico, precisó Ana Sánchez Collazo. 

Como parte del evento serán abordados temas como La Edad de Oro devenido modelo pedagógico para la formación martiana del hombre americano, la vigencia de este texto en el desarrollo del pensamiento científico en los más pequeños y su abordaje desde una perspectiva de educación en género de los niños y niñas, entre otros. Por eso, la estancia de Martí en New York, cuando el primer número de la revista vio la luz en 1889, y el esfuerzo sobrehumano realizado entre tantas responsabilidades para publicar los cuatro números de esta obra, no podían pasar desapercibidos en los análisis del evento.

Igualmente, el programa para los próximos días comprende paneles como el dedicado a La Edad de Oro y Martí desde los animados, con presencia de directivos de los Estudios de Animación ICAIC, y al análisis de este texto en tiempos de Revolución, así como los centrados en las ilustraciones de la revista y en el impacto de su acción social, valores morales y su enseñanza en las escuelas cubanas.

Por otro lado, esta celebración desde el Centro de Estudios Martianos resultó la excusa perfecta para rendir tributo una vez más a uno de sus más consagrados y humildes investigadores: Salvador Arias, quien fue siempre un excelso ejemplo de “modestia intelectual y estudio profundo y auténtico de este proyecto martiano esencial dirigido a los más pequeños”, según resaltaron sus compañeros durante la cita.

Asistieron al coloquio Abel Prieto, director del Programa Martiano y presidente de la Sociedad Cultural José Martí; Joel Cordoví, presidente del Instituto Cubano de Historia de Cuba; Yusuam Palacios, presidente del Movimiento Juvenil Martiano, entre otros directivos de las instituciones martianas del país.

Asimismo, como parte del programa de actividades de la inauguración, se llevó a cabo el panel Celebración de La Edad de Oro, con la estelar intervención de la doctora Carmen Suárez León, el doctor Sergio Chaple Mesa y el licenciado David Leyva González.

El Maestro se entregó con amor a la obra que constituyó un mensaje universal. En sus cuentos, poemas, versos y artículos impregnó su ideario anticolonialista, el amor por la gran patria latinoamericana, la devoción por la justicia, la verdad y la belleza, coincidieron los ponentes del coloquio.

Pero hay más. La revista resulta un canon de la literatura, espejo del humanismo e idealismo martianos, una revista que, incluso, fue más allá de su intención formativa, pues no en vano naufragó luego de su cuarta edición por sus enseñanzas en un espinoso contexto político colonial, destacó la doctora Carmen Suárez León.

La obra homenajeada, sin dudas, puede cautivar a cualquier edad, esa es la magia de la revista devenida libro con que crecieron muchos niños, bajo el influjo de textos como “Meñique”, “Nené Traviesa” o “Los zapaticos de rosa”. Simbolizan entonces un legado para toda la vida, al versar sobre la búsqueda del conocimiento, del amor y la justicia. Por eso el Centro de Estudios Martianos vuelve a La Edad de Oro.