Adiós a Villaverde

Virginia Alberdi Benítez
28/12/2018

El diseñador gráfico Héctor Villaverde Afú, de reconocida trayectoria en ese campo de la creación artística, falleció en la capital cubana el pasado jueves 27 de diciembre.


Fotos: Internet

 

Nacido en La Habana el 29 de enero de 1939, Villaverde estudió Dibujo Comercial en La Habana (1956), y Diseño Gráfico en la Academia Superior de Bellas Artes de Varsovia, Polonia (1968), con los profesores Henryk Tomaszewski y Tadeusz Jodlowski.

Villaverde se hizo acreedor del Premio Nacional de Diseño (2011), reconocimiento que concede la Oficina Nacional de Diseño Industrial (ONDI) a los profesionales de más elevado desempeño, considerando entre sus candidatos a las más diversas esferas del diseño. Con este galardón se hizo justicia a un artista que, con su impronta, definió el rumbo creativo de la cartelística cubana de la segunda mitad del siglo xx.

Mucho tuvo que ver Villaverde Afú con el posicionamiento de vanguardia del diseño gráfico cubano posterior a 1959. El cartel dejó de ser visto como arte menor o de circunstancias para convertirse, sin dejar de cumplir con su propuesta publicitaria, en un objeto de valor estético.


Cartel cubano de La ópera de tres centavos  (Héctor Villaverde, 1967), obra teatral de Bertolt Brecht.

 

A la par de la producción de carteles, el artista desarrolló una fructífera carrera en otras zonas del diseño, como la identidad de publicaciones —Revolution and/et Culture y Cuba Internacional— y las colecciones literarias de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

También debe destacarse su labor en la promoción y rescate de la memoria del diseño gráfico cubano; su interés por transmitir experiencias a las jóvenes generaciones, y el impulso que dio a la utilización de las nuevas tecnologías en función del diseño. Todo ello lo hizo merecedor de múltiples reconocimientos a nivel nacional, entre los que se encuentran el Premio Nacional de Diseño, en la categoría de Diseño Gráfico, otorgado por la ONDI; la Distinción por la Cultura Nacional; el Premio Nacional de Diseño del Libro (2000); el Premio Memoria Viva, por su prolija documentación de la historia del diseño cubano entre 1959 y 1974, y las distinciones Raúl Gómez García y Félix Elmuza.

Sus obras se presentaron en numerosas exposiciones nacionales e internacionales, y se desempeñó como diseñador gráfico en numerosas publicaciones. Diseños suyos han sido publicados en las revistas Idea y Graphic Desing (Japón), Typografische Monatsblatter (Suiza), Gebrausgraphik (Alemania) e Interpressgrafik (Hungría), así como en el libro El Arte de la Revolución, de Susan Sontag.