El Congreso Iberoamericano de Pensamiento es uno de los eventos que con más fuerza marca las jornadas de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, que se desarrolla en Holguín con motivo de conmemorar la llegada a Cuba, por estas tierras, del Almirante Cristóbal Colón, el 28 de octubre de 1492.

En esta, la XXIII Edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana(FCIA) dedicada entre otros tópicos al desarrollo local y las industrias culturales, Holguín volvió ser capital del pensamientointelectual en Cuba al acoger a un grupo de pensadores que validó con sus debates el quehacer de la comunidad científica en Iberoamérica.

El Congreso Iberoamericano de Pensamiento, más joven que la FCIA porque solo acumula XII ediciones, inició este 25 de octubre con la conferencia La economía de la cultura en Cuba, a cargo de la Máster en Ciencias Tania García Lorenzo, especialista del Centro de Investigación Cultural Juan Marinello.
 

 Máster en Ciencias Tania García Lorenzo, especialista del
Centro de Investigación Cultural Juan Marinello
 

La investigadora disertó sobre la importancia de no supeditar los valores culturales a los procesos económicos, porque “la industria cultural es necesaria para socializar el arte, pero el espíritu creativo no se puede supeditar a las leyes económicas”.

Desde su surgimiento mismo, el Congreso se ha caracterizado por una fuerte búsqueda de la verdad científica que ha llevado al debate acalorado y sincero en los temas que ocupan a los investigadores más prestigiosos de América y otras partes del mundo.

A decir de la investigadora Nury Valcárcel, una de las fundadoras de la Casa de Iberoamérica, en la creación de este evento “dio un gran aporte la labor de Alexis Triana Hernández,  periodista y promotor de la cultura holguinera, que tuvo la capacidad de unir diferentes momentos investigativos y consolidarlos en el Congreso Iberoamericano de Pensamiento,  esto marcó una mayoría de edad en la obra investigativa del territorio”.

Mientras en los parques y las calles de la ciudad de Holguín se vivió la fiesta con todo el colorido que regalaron los distintos momentos artísticos, desde el Pasacalle Iberoamericanohasta las más más variadas propuestas de agrupaciones nacionales y foráneas, dentro del espacio que generó el Congreso, los intelectuales reflexionaron sobre la comunicación y la cultura en estos tiempos.

El reto de desplazarse hacia nuevos modelos de comunicación, proyectos progresistas y alternativos al consumo dominanteque permitan esquivar a los monopolios difusores de mensajes a favor de este mismo consumo y en contra de los valores humanos, fueron algunos de los temas a debate en el Salón de Conferencias del Hotel Pernik.

Se habló también de la guerra cultural, de las industrias de la comunicación y sus estrategias para silenciar o ignorar los procesos revolucionarios de estos tiempos, sobre todo en el continente americano.

Un momento interesante fue el de la disertación del Doctor en Ciencias Aurelio Franco, especialista de la Fundación Fernando Ortiz, quien presentó el proyecto Red de hispanistas en Cuba. Con 25 años de creado, el mismo pretende recuperar la memoria hispana en Cuba, al ser la raíz española uno de los factores más importantes de la cubanidad.

“Entrevistamos a los emigrantes españoles que quedan en la Isla y el resultado del proyecto es una colección de libros con estas memorias”, apuntó.

Un momento cumbre del Congreso fue la entrega del Premio José Manuel Guarch Delmonte, del cual fue merecedora en esta ocasión la musicóloga Yanara Grau Reyes por la investigación titulada Rescate y preservación de la obra musical religiosa del músico holguinero José Manuel Ochoa Correa.

Eduardo Ávila Rumayor, presidente del Comité Organizador de la FCIA, expuso su satisfacción por el nivel de convocatoria alcanzado por el Congreso al que asistió gran número de participantes que defendieron temas relevantes y destacó la presencia de ponentes de otras naciones como Puerto Rico y Angola.