Cargada de simbolismo, la Casa de Cultura de Bayamo, celebró, el 19 de octubre último, su cumpleaños 35. Su nacimiento se desprende de la resolución número ocho del Ministerio de Cultura, del 24 de enero de 1978, la cual dispuso crear el sistema nacional de Casas de Cultura. 

Ubicada en el corazón del centro histórico y urbano de Bayamo, la Casa de Cultura 20 de Octubre constituye exquisita convergencia entre arte e historia. Lozana, como quien se niega a sucumbir en el tiempo, luce esta institución, erigida en los terrenos que ocupaba la casa donde nació, en 1843, Donato Mármol, prócer que intervino en la primera guerra cubana por la independencia.

El inmueble fue subastado en 1904, luego de la muerte del mencionado patriota, y tras el triunfo revolucionario sirvió como sede de las milicias populares, después como espacio de la Federación de Mujeres Cubanas y más tarde se convirtió en Escuela Elemental de Artes Plásticas.
 

Casa de Cultura 20 de Octubre, ubicada en el mismo corazón del centro histórico y urbano
de la ciudad de Bayamo, provincia de Granma. Fotos: Armando Ernesto Contreras Tamayo

 

La génesis de la actual institución data de 1978 cuando se dicta en el país la resolución que resuelve crear el sistema nacional de Casas de Cultura; sin embargo, no fue hasta dos años más tarde cuando comenzó la reconstrucción del local, el cual abrió sus puertas el dos de septiembre de 1982 y quedó inaugurado el 19 de octubre de ese año.

Desde entonces, la Casa se ha convertido en sitio fértil para el desarrollo de los procesos participativos de apreciación, creación y promoción artística y literaria; y la salvaguarda de la Cultura Popular Tradicional.

El centro cuenta, entre otros locales, con dos salones de exposiciones, un patio interior para realizar ensayos y actividades culturales; el taller de la manifestación de Artes Plásticas; las cátedras de Literatura, Danza, Teatro, Música y Artes Plásticas, así como el aula de Música y de Teatro.

Más de tres décadas cosechando arte

Apegada a su misión de contribuir al crecimiento espiritual y la elevación de la calidad de vida de los bayameses se ha mantenido esta institución a lo largo del tiempo. Según explicó a la ACN su director, Julio César Espronceda, actualmente posee una programación flexible, confeccionada a partir de los resultados de diagnósticos socioculturales, realizados con frecuencia en la localidad.

En correspondencia con las necesidades de los públicos se diseña el trabajo, que tiene entre sus principales misiones estimular el movimiento de artistas aficionados al arte y la literatura; contribuir a la educación del gusto estético de los lugareños y preservar las tradiciones locales, resaltó.
 

Julio César Espronceda, director de la Casa de Cultura 20 de Octubre, ofrece declaraciones a
la Agencia Cubana de Noticias

 

La estabilidad de la fuerza laboral constituye una de las principales fortalezas de esta institución. Yamilé Álvarez, instructora de Teatro, es una de las que demuestra el sentido de pertenencia del colectivo. Ella llegó hace 25 años, y desde entonces solo se despegó de la institución dos años, durante misión en Venezuela.

La Casa de Cultura más que mi centro de trabajo, es el lugar donde paso la mayor parte de mis días, en la cual me he realizado profesionalmente; es mi segundo hogar, significó quien también se desempeña como profesora de Educación Artística en la Secundaria Básica Marcos Ramírez, de la urbe.

“Esa madurez profesional fue esencial en el trabajo durante la misión; realicé labores intensas en los cerros de Caracas, donde me sobrepuse no solo a complejidades del terreno, sino al recelo de un público que poco a poco abrió sus puertas al proyecto Cultura Corazón Adentro.

Deysi Rodríguez, instructora de danza, quien lleva casi dos décadas de labor, también dice amar la Casa de Cultura, porque “aquí aprendemos a ser multifacéticas, a trabajar en diferentes manifestaciones, y me he nutrido de conocimientos y habilidades para incursionar en varias manifestaciones”, comentó quien fue seleccionada mejor instructora de la institución en el 2017.

Otra de las veteranas en el centro es Lourdes Rosales, integrante del colectivo desde hace 19 años y actualmente veladora de salón, quien manifiesta sentirse feliz, porque, aunque mi trabajo parece simple, implica una gran responsabilidad, pues tengo el encargo de cuidar los bienes expuestos en “la Casa” y el local en toda su dimensión”.

 Experiencia y juentud se complementan en la institución Bayamensa

Testigo de ese abrazo es la joven Sulay Torres, quien tiene 30 años y comenzó desde niña una relación afectiva con esta Casa Grande. Según narra, cuando pequeña se unió a los talleres de apreciación de Teatro, Danza y Artes Plásticas, formación que le sirvió de puente para luego matricular en la Academia de Artes Plásticas Oswaldo Guayasamín.

“Tras mi graduación me integré al colectivo de la 20 de Octubre ya no como aprendiz, sino como instructora. Me acogieron con mucho cariño y respeto; aquí me siento como en familia”, señaló.

Ellas son solo algunas de las y los integrantes de un grupo apasionado que se esfuerza a diario por seguir cosechando creación.

Desafíos con sabor a arte

Cargada de retos y con enormes deseos de hacer en función de la creación y promoción artística, se recibió aquí el nuevo año. El proyecto inmediato del centro es el evento Por los Caminos de La Edad de Oro, el cual sesionará a finales del actual mes, para homenajear al prócer José Martí, Héroe Nacional, con motivo del aniversario 165 de su natalicio, que se cumplirá el 28 de enero.

En la provincia de Granma existen otras 23 instituciones con estas características, distribuidas en los 13 municipios, además de un Conjunto Artístico Integral de Montaña.  A diario, en cada una de ellas, se nutre y acrecienta la riqueza cultural de la nación cubana.