Las vibrantes notas del Himno Nacional de Cuba y el homenaje póstumo a los que cumplieron con la Patria defendiendo la ciencia histórica y ya no están, conmovieron al centenar de delegados e invitados a la Asamblea General de Miembros de la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic).

Un minuto de silencio los detuvo. De inmediato, las sabias palabras del doctor Eusebio Leal Spengler, motivaron al plenario. Otra vez le escuchamos decir que “la principal responsabilidad que tenemos es que las nuevas generaciones no deben olvidar el pasado”.


Eusebio Leal. Foto: Internet
 

El también Presidente de Honor de la Unhic, en exclusiva a La Jiribilla, dijo que el reto de los historiadores está en “dar a conocer como fruto de sus propios estudios e investigaciones, un análisis respetuoso de los acontecimientos de la historia; y además, dar a conocer los matices y circunstancias que hicieron posible el más preciado de todos los legados que tiene el pueblo cubano: la unidad nacional, iniciada por Carlos Manuel de Céspedes en 1868”. 

“Los historiadores —agrega— debemos lograr que nuestros testimonios, sin convertirse en juez y tribunal del tiempo, analicen el pasado, a partir de evidencias y de tradiciones orales. Debemos ser capaces de construir un discurso que sea veraz, que se aproxime lo más posible a lo cierto, que no ignore las grandes contradicciones ni las verdades, pero que se haga con respeto a la dignidad de los hombres y mujeres que fueron capaces de luchar, y hasta morir por sostener el poder revolucionario”.

También, en conversación con esta revista, el joven historiador MsC. Fabio Fernández Batista, profesor de la Universidad de La Habana, considera que la Unhic debe alcanzar la representación coherente de los que se dedican a la Historia, en el amplio grupo de profesionales que integran el gremio.

Además, se debe lograr que sus miembros estén a la altura de la ciencia en estos tiempos para preservar el legado histórico de nuestro país y ser capaces de avanzar con fuerza hacia el futuro, de cara a los retos que depara el porvenir. “Esa combinación que tenemos entre pasado, presente y futuro, es el centro de la labor de los historiadores”, apunta.

Para Fernández Batista, esta Asamblea es el espacio de proyección de políticas hacia el futuro y del balance de lo logrado. “Es una reunión clave en la vida propia de la organización y en el acontecer cultural, en tanto la historia forma parte de las problemáticas de la cultura, en la Cuba de hoy”.

Así es que un centenar de delegados e invitados de todo el país analizan y discuten en comisiones de trabajo el análisis de la atención a los historiadores y su organización representativa, la vida interna y el sistema de estímulos; la protección y conservación del Patrimonio Histórico de la Nación; la política científica y socialización del conocimiento; y la enseñanza de la Historia y el apoyo a la formación de profesionales.

En representación de la Filial Provincial de Unhic en Matanzas, Armando Santana Montes de Oca asegura que los profesores también deben asumir las nuevas tecnologías, los nuevos enfoques historiográficos, y hacer más dinámica la enseñanza de la Historia.

“Necesitamos una mejor preparación, nuevas miradas a los hechos históricos desde diferentes perspectivas, de manera crítica para que nuestros estudiantes no crean las versiones tergiversadas que en el exterior se hacen de nuestra historia”, refiere el joven profesor, quien —insatisfecho por la baja incorporación de estudiantes a las carreras de Marxismo-Leninismo e Historia—, ratifica el compromiso de la Unhic de lograr un mayor reconocimiento de los historiadores dentro de la sociedad cubana.

La Asamblea General de Miembros de la Unión de Historiadores de Cuba prevé la elección del nuevo Secretariado Nacional, que tendrá la misión de hacer cumplir los objetivos de trabajo para el próximo quinquenio, entre ellos, trabajar en el crecimiento y consolidación de la membresía; fortalecer los nexos con el MINED y el MES, en especial con las comisiones nacionales de la asignatura y carreras afines; contribuir a la actualización de los sistemas de conocimientos de historia local como parte de los programas de Historia de Cuba en los diferentes grados; así como la urgente y necesaria participación en la lucha ideológica contemporánea que se enfrenta desde las redes sociales.

Además, quedará aprobada la Declaración de la organización “La Historia, la Unhic y los retos de la lucha ideológica contemporánea” y se hará entrega de la condición de Miembro de Honor a Premios Nacionales de Historia. Como actividad complementaria los delegados disfrutarán del concierto único del reconocido trovador Tony Ávila y su grupo, en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba.

Como vía para encauzar inquietudes, la importante reunión que sesiona en el centro de Convenciones Lázaro Peña, de La Habana, presidida por María Elena Salgado, viceministra primera de Cultura, cierra el balance de la organización y se nutre de los debates realizados en las Asambleas Provinciales que contribuyen al fortalecimiento de los múltiples quehaceres de los historiadores cubanos, quienes tienen el compromiso de pensar el futuro de Cuba desde la Historia.