Carta abierta a Juan Formell

Guille Vilar
7/8/2018

Estimadísimo Juan: Aunque esta viene a ser como la cuarta o la quinta carta que te mando, es verdad que hace tiempo que no te escribo, pero también es muy cierto que estás constantemente en nuestros pensamientos, como le sucede a todos aquellos que no te podemos olvidar cada vez que se habla de música cubana. En tal sentido, supongo que estas al tanto del más reciente disco de tu orquesta, de ese magnífico disco que, con el nombre de Legado, Los Van Van, con Samuel al frente, confirma cuanto le deben a la huella que has dejado en tu paso por la historia misma.


Foto: Internet

 

El caso es que, como habías vaticinado, Habana de Primera figura entre las mejores orquestas del momento, que tu hermano Pupi, en Los que son, son, conserva la misma energía de cuando estaba contigo en Van Van, y que tu otro hermano, Adalberto, para nada quiere darle una tregua al paso de los años y ha presentado al Premio Cubadisco 2018 un disco tremendo. Yo no sé qué va a pasar, pero la categoría de música popular bailable está que mete miedo y la verdad es que en este año es muy difícil pronosticar quien podrá ser el premio en ella. Perdona si me he desviado un poco del tema, porque el motivo real de la carta es felicitarte este 2 de agosto en nombre de todos los que te queremos por tu cumpleaños 74 y anunciarte que para el año que viene se va a hacer todo lo que sea posible para, no solo celebrar tu cumple como te mereces, sino también los 50 de la orquesta. Desde coloquios, conciertos, exposiciones de fotografías y de pinturas, exhibiciones de documentales y hasta la colocación de una tarja donde tocaste con la orquesta por primera vez para el público en una esquina de La Rampa capitalina. Estoy seguro de que se me quedan fuera algunas iniciativas programadas, pero ya te enterarás, porque va a ser una celebración en grande, justamente como te corresponde por el honroso y privilegiado escalón que ocupas en la historia de la música de nuestra nación.

Ya te tengo que dejar, pero recuerda siempre que por acá se te quiere bien, y mucho, por cierto.

Un fuerte abrazo de tu hermano