“Urge no desestimar la guerra cultural en los tiempos actuales”, insistió este sábado el intelectual y presidente de Casa de las Américas Abel Prieto Jiménez, durante el XI Taller de Intercambio de Experiencias a nivel nacional de la Brigada José Martí. En el encuentro, con sede en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, se debatió sobre el Programa para enfrentar la colonización cultural. Bajo el nombre “Sembrar ideas, sembrar conciencia”, Prieto contó cómo surgió esta iniciativa a partir de una propuesta del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Abel Prieto dijo que la unidad es lo único que puede contrarrestar la hegemonía del capitalismo.

En su intervención, el intelectual dijo que la unidad es lo único que puede contrarrestar la hegemonía del capitalismo, así como enfatizó en la necesidad de alejarse de cualquier vestigio de mediocridad que exista en los medios de comunicación y de las expresiones de tendencias importadas. Denunció cómo se manipula la historia de antes del triunfo de la Revolución para mostrar la supuesta grandeza de la capital, donde pululaban la prostitución, los casinos y la corrupción. “Las principales soluciones a esta guerra cultural son, por un lado, ofrecer alternativas culturales genuinas, promover el talento de Cuba y hacerlo atractivo para los jóvenes”, agregó el presidente de Casa de las Américas.

Insistió también en la necesidad de fomentar una crítica justa hacia los espacios de consumo. “Si pudiéramos plantar, en la televisión y las redes, la sospecha de si lo que está ocurriendo en determinado programa es real o no, ya estaríamos un paso delante. Lo importante es que exista una visión crítica”, comentó Prieto. Según el escritor, hay que hacer análisis sobre la colonización cultural con un lenguaje sencillo. No es llegar al debate con un tribunal estético e imponerse a la gente, valoró. La respuesta radica en construir a través de debates y talleres la verdad. “Hay que ser coherentes y utilizar la fuerza que significa unir a los líderes de las comunidades, artistas, promotores e instructores de arte”, consideró.

“Las principales soluciones a esta guerra cultural son, por un lado, ofrecer alternativas culturales genuinas, promover el talento de Cuba y hacerlo atractivo para los jóvenes”.

Prieto Jiménez lamentó que en la actualidad es más importante la acumulación de riquezas y no de pensamiento. “Es trágico, porque en este país logramos que no fuera así. La educación fue la gran utopía de Fidel”. Asimismo, enfatizó en la importancia de consolidar un frente ideológico con los periodistas, artistas y otras figuras encargadas de la comunicación. Consideró que el sentido de pertenencia y la tradición de los cubanos se debilita si dejamos que penetren esos patrones hegemónicos.

En el debate, el intelectual recordó la idea que defendía Armando Hart de que la escuela es la institución cultural más importante en la comunidad. Todo lo que enseñan los maestros e instructores de arte entra en contradicción con las enseñanzas que están recibiendo constantemente los niños, por ejemplo, por las redes sociales. Sobre el tema, el instructor y pintor Naidel Arroba dijo que lo importante no es luchar contra eso, sino lograr que los niños tengan a los teléfonos y a la Internet como una herramienta que tribute al conocimiento. En ese sentido, los instructores de Ciego de Ávila refirieron que durante la pandemia se usaron las redes sociales como WhatsApp para el intercambio de los estudiantes con los profesores, plataformas de comunicación que aún continúan. “Lo importante es construir una realidad consensuada. Hay que apropiarse de esas experiencias en el uso de las tecnologías para la educación”, ratificó Abel Prieto.