Los caminos musicales que convergen en Yasek Manzano

Ivón Peñalver
13/3/2020

El reconocido instrumentista y creador Yasek Manzano ha decidido ampliar sus ya notables posibilidades musicales, por eso, en su constante afán de encontrar sonoridades donde la trompeta asuma roles protagónicos, hurga en el repertorio clásico. Hoy, en medio de tales andanzas, ya cuenta con loables proyectos. A propósito de alguno de ellos versa esta conversación.

Yasek Manzano, reconocido instrumentista y creador. Foto: decubajazz.cult.cu
 

¿Cómo ha sido este tránsito por la música clásica y qué ha pasado con el Yasek jazzista?

Bueno, lo primero es que hay un Yasek músico que ama todos los géneros musicales, aun cuando ciertamente el jazz me ha dado infinitas posibilidades de realización personal y profesional. Ante todo, no creo que haya mucha diferencia entre la búsqueda estética dentro de lo clásico y el jazz, en tanto en la música clásica está la base del jazz. Ciertamente, el jazz ha bebido muchísimo de esa fuente, de todo el proceso evolutivo de la música barroca, renacentista, hacia el impresionismo y de todas las tendencias que tuvieron cabida en el siglo XX. Por tanto, es como llegar a la máxima expresión de un género, una vez que se profundiza en sus orígenes desde todas las aristas posibles.

Ahora estoy enfocado en interpretar precisamente la música barroca porque es un estilo que permite una abierta improvisación, mucha ornamentación, libertad de expresión, y estos son rasgos que definen, desde otro modo de hacer, al jazz. Por tanto, se mantiene un denominador común en ambos caminos. Por otra parte, asumir lo clásico me ha permitido estudiar mucho más a fondo las posibilidades técnico-expresivas de la trompeta y, de hecho, me ha favorecido el poder manejar mucho mejor la técnica para asumir el jazz. Aprendo mucho de esa armonía tradicional, de ese fraseo antiguo que hemos heredado de Bach, Vivaldi. Por cierto, en este andar he podido hacer transcripciones de música de Vivaldi, Bonacelli, tratando de ampliar el espectro sonoro y expresivo de la trompeta. Y es una manera también, desde lo personal, de honrar esos años de estudio de música clásica en el Conservatorio Amadeo Roldán y luego en Caturla.

Y este trabajo con repertorio clásico próximamente lo mostrarás en concierto. ¿De qué se trata?

Será una representación justamente de lo que veníamos hablando. El concierto de corte clásico será el próximo primero de abril, a las siete de la noche en la sala de teatro Hubert de Blanck. Ese será un regalo de primavera y qué mejor entonces que suene la música de Vivaldi. En esta ocasión voy a estar con mi dúo Real maravilloso integrado por la pianista Roxana Coz y yo. Será toda una alegoría a la obra del gran maestro Carpentier y a esa exquisita riqueza musical que conecta a Cuba también con el período barroco.

Así también nos acompañarán en la presentación el cuarteto Opus 10, con el cual he venido trabajando desde hace un tiempo, haciendo mis transcripciones de música barroca y arreglos de jazz con este formato (de cuerdas) totalmente clásico. Y como invitada muy especial, la soprano Milagros de los Ángeles, con quien ya me había integrado hace alrededor de cinco o seis años en un concierto de ella. Ahora lo vamos a retomar. Es un trabajo hermoso que igualmente he podido compartir con la maestra Bárbara Yanes, con quien tengo otros proyectos pendientes que no quisiera demorar mucho más.

“Hay un Yasek músico, que ama todos los géneros musicales”. Foto: La Jiribilla.
 

Pero no solo has regresado a la música clásica, sino que estás incursionando también en la música electrónica…

Sí, de alguna manera la música electrónica ha llegado a mi vida tras esa necesidad de ampliar mis horizontes musicales. En estos momentos asumo un proyecto en el que intervienen DJs, y es otra manera de enfocar distintas sonoridades y matices interpretativos.

Creo que todo se conecta y sucede a partir de lo que decía en los inicios: en ese ir a buscar en lo clásico las miradas que necesito para expandir todo cuanto quiero expresar.

Realmente puedo asegurar que estoy en un período muy interesante de estudio, de replanteamiento de sonoridades, de armonías…. Es un momento en que me siento muy inspirado, creando materiales que me afirman que la música es una, donde convergen o se cruzan, felizmente, muchos caminos.