Martí en la música

Rafael Lam / Foto: Uneac
16/1/2019

Es asombrosa la enorme cantidad de canciones y música que se han hecho relacionadas con José Martí, una parte inspiradas en su vida y obra, además de las musicalizaciones de sus propios textos. La bibliografía publicada por el abogado, investigador y coleccionista Emilio Cueto es inmensa, quizás sea el Apóstol de América más relacionado con la música, “lo cual demuestra que los cubanos somos un pueblo profundamente calado por la huella martiana”, escribe Cueto.

Se han identificado 711 composiciones que evocan o mencionan a Martí. De ellas, 175 son cantos inspirados en su vida, y las otras 536 son musicalizaciones de sus textos.

Hay que mencionar que Martí, además, es citado en muchas ocasiones en compañía de otros patriotas como Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Máximo Gómez, Quintín Bandera, Calixto García, Fermín Valdés Domínguez, Gonzalo de Quesada, Néstor de Aranguren y Antonio Maceo con quien más frecuentemente se le asocia: Martí y Maceo son dos escudos de gloria/ Son dos clarines de mambises/ Son dos clarines de victoria. (Salvador Adams Cisneros, trovador, compositor y guitarrista).

El trovador Silvio Rodríguez invita a hacer un viaje: Las fronteras son ansias de coraje/ Que conste de una vez aquí/ cuando las alas se vuelven herrajes/   Es hora de volver a hacer el viaje/ A la semilla de Martí.

Según Cueto, una de las imágenes más difundidas de Martí musical es la del soñador romántico. Y ese sueño es claramente una Cuba libre y soberana. De hecho, el propio Martí contribuyó a crear esa imagen desde el inicio de su presencia en el pentagrama. Véase en sus versos de El proscrito —musicalizado por O´Hallarans en 1891— luego de confesar que sueña a su dulce patria desde el exilio, se despide con una pincelada autobiográfica: “perpetuo soñador que no consigo el bien ansiado que entre sueños vi”.

Esta obra fue cantada por los cubanos en la Florida y llegó a ser conocida como La canción del delegado. La interpretó una niña llamada María Granados. “Yo la canté para Martí. Al oírme, con aquel sentimiento que imprimía a mi voz las cosas de Cuba y, sobre todo, aquella melodía inolvidable, él se emocionó”.

Existe una danza cubana que según María Mantilla le gustaba mucho al maestro, era Las campanillas, de Pedro Fuentes.

El trovador tradicional Manuel Corona recuerda a Martí en la canción Pobre Cuba, una reflexión cívica.

Se sabe que entre los versos más populares llevados al papel pautado están: La niña de Guatemala, La bailarina española, Los versos sencillos (incluidos en la Guajira guantanamera). Pablo Milanés musicalizo Versos libres; Cary Rosa Varona, Luisa María Guell y Rita del Prado La Edad de Oro.

Los Versos Sencillos de Martí incluidos en la Guajira guantanamera pertenecen al músico Julián Orbón, y esa versión se ha incluido en muchas películas estadounidenses, incluidas El Padrino II (Godfather) de 1974, en el programa infantil Sesame Street (1974) y The mambo Kings (1992).

La discografía sobre Martí es asombrosa, hasta en Corea del Norte han interpretado al Héroe Nacional cubano. Existen versiones en alemán, húngaro, hebreo, japonés y bengalí.

Los músicos concertantes también contamos con figuras como Calixto Álvarez, Carlos Álvarez, Héctor Angulo, Juan Blanco, Rembert Egües, Carlos Fariñas, Sergio F. Barroso, Francisco Formell (padre de Juan Formell), Jorge Garciaporrúa, Harold Gramatges, Edgardo Martin, José Ángel Pérez Puente y Aurelio de la Vega.

Sorprendentemente, el sonero Arsenio Rodríguez escribió la canción Adórenla como Martí:          Solo falta pedirle a Dios/ Un poco de paz y un poco de amor/ Y recordar a los patriotas/ Que murieron en los campos/ Para darnos su sangre/ Democracia y libertad.

Muy clara alusión a la situación política por la que se atravesaba en 1957, en que los revolucionarios estaban luchando en la Sierra Maestra.

El cine recuerda a Martí en documentales y obras de ficción: La que murió de amor (Jean Angelo, música de José Ardévol), La rosa blanca (Emilio Fernández con música de Antonio Díaz Conde), Los tiempos del joven Martí (José Massip, música Sonido Icaic), Páginas del Diario de José Martí (José Massip y Roberto Valera), Los pasos de la guerra (Rolando Pérez Betancourt con música de Mario Daly, Silvio Rodríguez y Freddy Labori), Los zapaticos de rosa (animado de Reinaldo Alfonso, música de José María Vitier), José Martí. El ojo del canario (Fernando Pérez, música de Edesio Alejandro). En la televisión y el dibujo animado la lista es enorme.

En tiempos actuales tenemos al dúo Buena Fe, quienes se inspiran en la aspiración de Martí: “Con todos y para el bien de todos”: Todo el mundo cuenta: Quien ve pero se calla y quien ve, pero enfrenta/ Todo el mundo cuenta…/ Quien pichea a la diestra y a la siniestra/ Todo el mundo cuenta/ Quien busca y no resuelve quien sufre y se revienta/ Todo el mundo cuenta/ Verde, amarillo, rojo y magenta/ Todo el mundo cuenta.

FUENTE:
Agradecimiento a la Biblioteca Nacional de Cuba, a la revista no. 1, enero-junio, 2012, compilado por Emilio Cueto.