No se aprovechen, nuevo CD de Rey Montalvo en Bellas Artes

Thalía Fuentes Puebla
18/9/2019

La trova será la protagonista del sábado 28 de septiembre a las siete de la noche en Bellas Artes, cuando Rey Montalvo tome su guitarra y muestre No se aprovechen, su más reciente producción fonográfica, grabada y mezclada en los estudios Ojalá y Guaicán. 

Concierto del trovador cubano Rey Montalvo en Bellas Artes. Foto: Internet
 

Este artista y sociólogo matancero afirma que durante su concierto defenderá la trova como una actitud ante el arte, sellada por el cuestionamiento y la belleza, que tiene mucho para decirle al público de estos tiempos. 

Desde que inició su carrera artística en el 2006, de la mano de Tony Ávila, ha buscado lo diferente en su arte, a través de la esencia primigenia de la trova y de la relación intrínseca que puede tener el trovador con su guitarra, conceptos que también serán defendidos en la noche del 28.

Según ha declarado Montalvo en varias ocasiones, “en No se aprovechen —compuesto por 12 canciones, todas de la autoría del propio trovador—, el papel protagónico lo tiene la canción; los instrumentos aparecen como cómplices en un todo que aspira a comunicar inquietudes musicales, sociales, éticas y estéticas”.

Estarán invitados al concierto músicos que han colaborado con el trovador, entre ellos, Vicente Feliú, Pepe Ordás, Yaima Orozco, Jorge Herrera, Reynaldo Montalvo, Alfred Artigas, José Manuel Ordás, Claudia Montalvo, Alicia Fernández, Nathali Pena, Sandra Ivette Berriel y Marcos Morales.

Por eso, este concierto, según Montalvo, será no solo una forma de compartir el CD por vez primera, sino también de exponer y preservar en imágenes los resultados del trabajo de muchos meses, basado en la comunión y la solidaridad artísticas.

El concierto será grabado para conformar un DVD dirigido por el realizador Leandro de la Rosa, y buscará “captar la atmósfera intimista de la guitarra como centro a la hora de hacer poesía, de reunir a amigos, de sentir y describir un país”.

En el año 2006 Rey Montalvo comenzó a trovar en la Suerte de Cangrejos, una peña de Cárdenas cuyo puntal era Tony Ávila. Siempre interpretaba sus composiciones. Siendo de Matanzas se inició en Cárdenas, donde el movimiento trovadoresco entonces era amplio.

En ese proyecto conoció a Vicente Feliú, Pepe Ordás, y otros que llegaban mensualmente a compartir sus canciones. La Asociación Hermanos Saíz en la ciudad de Matanzas retomó su labor de divulgar la trova matancera y de toda Cuba, y se fundó el 1 2 3 Trovando, espacio en la sede de la Asociación donde ofreció su primer concierto, antes de iniciar sus estudios en la Universidad de La Habana.

 

En La Habana, amigos de la universidad le instruyeron sobre el movimiento trovadoresco en Santa Clara, al cual asistió. Conoció a Silvio Rodríguez y Raúl Torres, que se incorporó al cúmulo de trovadores jóvenes en Matanzas. Visitó conciertos en el Centro Pablo, en el Centro Hispanoamericano de Cultura, las peñas en el patio de la EGREM y se metió de a lleno en la trova que se hace hoy en toda Cuba.

En un Festival de Artistas Aficionados de la Universidad de La Habana, en el año 2010, tuvo un segundo encuentro con Silvio Rodríguez. “Silvio escuchó algunas grabaciones mías y me propuso trabajar en un disco. La selección de temas fue una labor minuciosa. Por ser un disco de presentación quería encontrar una variedad para conformar la personalidad de mi obra, sin menospreciar o sobresaltar ninguna canción”.

Lares se comenzó a grabar en el estudio 101 de la EGREM. La producción musical corrió a cargo de Emilio Vega y tuvo entre sus participantes a Rolando Luna en el piano, Oliver Valdés en la percusión, el Chino Verdecia en el acompañamiento de guitarra y Efraín Ríos en el tres.

En las palabras de presentación del disco, la cantautora Marta Valdés escribió refiriéndose a Rey: “En su canción se posan aves caprichosas; en su poesía, tan joven, recibimos el baño de luz del enamorado que cifra sus sueños en un ventanal o asume, sin rubor, el beso predestinado desde los tiempos en que quién sabe quién inventó el primero, todavía saltarín, acechante por entre libros, mamparas, vitrales y todo tipo de escondrijos, dispuesto a jugarse el todo por el todo y estallar, hecho sonidos, desde la redondez de un disco”.