Un nuevo recinto ferial acogió este 2018 la Feria Internacional del Libro de Las Tunas, la calle Colón, ubicada en el propio corazón de la ciudad. Sería la primera apuesta por una Feria diferente que, más allá de las sombras, mostrara sus luces a un público que cada año asiste al evento en busca de nuevas propuestas literarias y culturales. Ese fue el primero de los cambios, concentrar toda la actividad en una sola arteria donde, además, estaría localizada la librería gigante Fulgencio Oroz y el pabellón infantil Tesoro de Papel, inventiva de Maira Leyva Henderson, quien comenzó hace solo ocho meses a dirigir el Centro Provincial del Libro y la Literatura y se estrena en esta XXVII edición de la cita.


Librería gigante Fulgencio Oroz. Foto: Yaciel Peña

 

Del 5 al 8 de abril se escribieron las páginas de este evento en el Balcón del Oriente Cubano, sin dudas la reunión cultural más aglutinadora del país.

Hermes Moreno Rodríguez, en representación del Instituto Cubano del Libro, expresó que ante un posible decaimiento de las Ferias anteriores, este año el periplo literario tunero contó con 505 títulos, de los cuales más de 300 fueron novedades, y unos 44 mil ejemplares, evidencia de un incremento cualitativo y cuantitativo del programa literario.

Además, la presencia significativa de escritores locales, nacionales y la visita por primera vez de dos invitados extranjeros, —agregó el director de la editorial Nuevo Milenio—, constituye el ejemplo más ilustrativo de que la cita fuera diferente.

Durante cuatro jornadas la Colón se llenó de pueblo, gente de todas las edades en busca de títulos que satisfacieran sus necesidades e intereses, porque la Feria atrae a todos, o casi todos, aunque sea por curiosidad.

¿Los  pequeños de casa? Sin dudas, los más complacidos por la gran variedad de textos para colorear, aprender a contar, los cuentos y juegos pedagógicos, fueron  de los principales atractivos para un público exigente y presto a adquirir varios ejemplares. Aun así, libros como Había una vez, sigue siendo insuficiente para una demanda que no distingue entre edades.

Diccionarios, novelas juveniles, libros de ciencias naturales, español, historia, textos básicos para aumentar la cultura general integral durante la adolescencia y la juventud, no faltaron en los alrededor de 10 stands y las carpas habilitadas para la ocasión. “La Feria está muy linda, hay gran variedad sobre todo para los jóvenes, como el diccionario de frases de inglés al español para secundaria básica, todo está organizado, armonioso, y con una gran cantidad de ediciones. Para los adultos también hay buenas propuestas, principalmente de cocina”, afirmó Zoila González, una tunera que recorría los stands en busca de opciones para ella y su hijo de 14 años. De una forma u otra cada quien fue encontrando su sitio entre los libreros, y los mayores no fueron la excepción: un señor de 73 años comentó que estaba contento con la Feria este año, sobre todo en el aspecto organizativo, sin embargo no encontró representación de la editorial Verde Olivo, necesaria porque publica libros de la historia de Cuba y de la historia que se escribe actualmente. Maira Leyva Henderson, directora además de la editorial Sanlope, puntualizó que los títulos y ejemplares se distribuyeron por pautas, de manera tal que el público cada día pudiera encontrar novedades literarias, garantizando la dinámica en las ventas y el interés por asistir al recinto ferial diariamente.

“Para la Sanlope, constituía un compromiso y una meta la publicación de las obras de escritores tuneros, más aún cuando quedaban dos textos sin publicar del plan editorial del pasado año, aun así se publicaron 16 títulos incluyendo los pendientes y seis más, no incluidos en el programa de la bolsa pero que evidencia que no se dejó de trabajar hasta el último momento”, puntualizó Maira Leyva.

Entre ellos —agregó— sobresale Mayor General Vicente García: cronología documentada, de Víctor Marrero, historiador de la ciudad, obra que por primera vez recoge ordenadamente la vida de este patriota, al cual se le dedicó la Feria al conmemorarse el pasado enero 185 años de su natalicio.

La Ciudad Virtual dedicada a la descarga de libros, revistas y materiales audiovisuales, las propuestas de los Joven Club de Computación y Electrónica con el producto cultural Mochila y los juegos en red; y las peñas Búscame adentro, De la Luz, Flores del Alma y Con luz de estrellas completaron una Feria del Libro convertida no solo en invitación para la literatura sino también para todas las manifestaciones del arte y las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.

Sabrina Usach, invitada argentina, expresó: “ La Feria ha estado muy completa. Junto a Nicolás Antonioli, —igualmente escritor de ese país—, pudimos recorrer los stands de venta y para mi es una novedad porque hay muchos libros a los que yo no tengo acceso en mi patria. Me parece muy interesante lo numerosas que son las editoriales acá en Cuba.”

La también profesora de Lengua y Literatura reconoció el trabajo de las editoriales cubanas y la inclusión de escritores jóvenes, además del talento de los miembros de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) de Las Tunas, con los cuales pretenden estrechar no solo una hermandad literaria sino también editorial.

Uno de estos noveles artistas es Junior Fernández, ganador recientemente del premio Calendario 2018 que otorga la AHS, el cual enunció que este año se hizo un gran esfuerzo sobre todo desde el punto de vista organizativo.

“Creo que hemos decaído en convocatoria de personalidades y editoriales, y considero que si trabajamos en coordinación la AHS, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y el Centro del Libro, cada año la Feria se parecerá más a lo que queremos que sea”, concluyó Junior. La Feria del Libro Las Tunas 2018, concluyó con una venta de casi 20 mil ejemplares, la principal encargada, Maira Leyva Henderson, expresó que a pesar de sentirse contenta con el trabajo realizado en esta su primera experiencia, la cita no puede quedarse en el Centro del Libro, tienen que implicarse todos los factores.

Escritas ya las páginas de la recién concluida fiesta de la lectura en Las Tunas,  la invitación  está hecha para el próximo año. Escritores, editoriales, invitados y pueblo en general, esperarán con ansias un nuevo capítulo de este evento cultural que más allá de los libros, trasciende al arte, a la tradición de su gente por saber más y mejor.