Rumor: cortometraje de terror en el cine cubano

Ana María Domínguez Cruz
8/12/2020

Emma. Su espíritu. Una casa misteriosa. Un grupo de amigos desea pedirle perdón. Ellos fueron los culpables. Un rumor… Domingo 13 de diciembre, 10 de la noche, cine Acapulco.

Lo demás es suspenso, pavor, ansiedades, palpitaciones, asombros, miedo. Todo lo que puede provocar un audiovisual que se inscriba en el género del terror, y no necesariamente con monstruos, vampiros u otro tipo de criatura sobrenatural. En ocasiones lo que no se dice, lo que no se ve, lo que se sugiere, lo que se imagina es más fuerte.

“Emma. Su espíritu. Una casa misteriosa. Un grupo de amigos desea pedirle perdón. Ellos fueron los culpables. Un rumor…”. Fotos: Cortesía de la autora
 

Inspirados en lo poco trabajado del género en el país, Maykel Pardini en rol de director, aliado con Raúl Prado en calidad de director de Fotografía, llegan al cartel del 42 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano con Rumor, un cortometraje de 13 minutos cuyo principal acierto (y aún sin verlo me atrevo a decirlo) es justamente querer sentar un precedente en la cinematografía cubana en cuanto al género se refiere.

“Siempre me ha gustado ese tipo de películas. Es mi tesis de graduación de la Facultad de Medios Audiovisuales del Instituto Superior de Arte. Soy sonidista y aproveché para demostrar todos los recursos sonoros que pueden emplearse, que, en definitiva, son parte fundamental de una película de este género. Pienso que da más miedo lo que se escucha y no se puede ver, por eso seguí esa línea.

“Además, utilizamos muchos recursos visuales. El trabajo de mesa previo fue intenso. Solo filmaríamos tres noches, en un restaurante antiguo llamado Madrid, en el Parque Metropolitano de La Habana…, era necesario colegiarlo todo. Decidimos garantizar la iluminación con velas. La actriz hizo su propio maquillaje. Actores jóvenes de Vital Teatro, de la mano de mi amigo Alejandro Palomino, se sumaron… Estoy contento. Quiero provocar miedo…, no es común y es el objetivo final de una obra como esta. Seguiremos en este camino, con esta temática, aprovechando los vacios que existen en el país en cuanto a este tipo de creación”, comentó Pardini.

“Raúl Prado asegura que en la realización de este cortometraje disfrutó mucho la libertad de crear”.
 

Es su ópera prima y agradece que Shailys Fernández (Maya), Alina Molina, Asdrúbal Ortiz, Leyssy O'Farrill, Marlon Nazco, Leivi Rosy, Ernesto Pazos, Jenifer Kreis, Alejandro Domínguez, Amanda Oropeza y la niña Paola Alonso le hayan acompañado en esta aventura.

“El equipo fue de lujo. El guion es de Hugo Rivalta, Marianela Donate como productora, Ernesto Reyes como editor, Edel Figueredo en la Dirección de Arte, Michel Caballero en el sonido directo y Dvazz Brothers en la música original. Asumí además el diseño sonoro y agradezco la cooperación de La Rueda Producciones y Manicomio Estudio”.

Raúl Prado asegura que en la realización de este cortometraje disfrutó mucho la libertad de crear. “Habíamos trabajado juntos en otras ocasiones en el binomio fotógrafo-sonidista. Acepté la propuesta y fue genial. Tuve muchas posibilidades para crear. Es buscar otra manera de contar la historia, manejar la puesta en escena, la iluminación… Jugamos con las luces, con lo que se ve, lo que no se ve. Al prepararlo todo cuidadosamente con antelación, no hubo atrasos ni problemas en el rodaje”.

Lo que se proponen el director del corto y el quien estuvo a cargo del departamento de fotografía es “sentar un precedente en la cinematografía cubana en cuanto al género se refiere”.
 

“¿Más? Sí, pienso que sí. El cine en Cuba, por lo general, está volcado sobre temáticas sociales, sobre problemas de nuestra cotidianidad…, alejarse un poco de eso y contar una historia diferente es el objetivo de este cortometraje, y puede ser el inicio de un camino. Puede explorarse bien y hacerlo con gusto”.