Especial Multimedia
Al intervenir sobre edificios ya existentes, considerados verdaderos monumentos habaneros, la renovación arquitectónica del Museo Nacional de Bellas Artes representa un acontecimiento urbano sin precedentes en la ciudad. Tras delimitarse que el antiguo cuartel de milicias funcione como base logística del nuevo conjunto, al primigenio Palacio de Bellas Artes (Sede del Arte Cubano) se suma el majestuoso edificio del otrora Centro Asturiano que acoge las colecciones de Arte Universal.
Desde sus páginas se ha desacralizado un sinfín de vertientes o manifestaciones socio-culturales que pusieron en estado agónico nuestro entorno nacional. En ella no ha faltado la profundidad de análisis y compromiso ético como cotas de su madurez estética y artística, aun cuando la voz de sus gestores, colaboradores, diseñadores, ilustradores ha estado permeada por el más fresco y desenfadado modo de decir/hacer.
La cuestión no puede lucir más peliaguda. Y no porque andar hirsuto ha sido mal visto en los albores del nuevo siglo; pues tal cosa ya se resolvió, apenas con uno de esos inevitables bandazos del gusto, y llevar barbas hoy vuelve a tener su atractivo. Pero sí el tiempo y su transcurrir despiadado, la ineluctable edad con sus achaques, el tránsito hacia un más allá de la inclemente “media rueda”. Por supuesto, también el peso de esa historia, con su carrera de relevos entre leyendas negras y rosas, de estaciones grises y doradas.
Es que El Caimán Barbudo es todavía una era y le está pariendo un corazón; fíjate que Silvio lo está diciendo desde un gerundio, y eso, no es casual.
En los 50 del Caimán querido:
En la línea anterior, la del título, escribí hace un momento: PARA SEGUIR PRONUNCIÁNDONOS. Y es lo que propongo en este textículo de saludo y cariño para el Caimán cincuentenario: seguir pronunciándonos, desde la poesía, desde la letra o desde la acción, sobre la vida que nos rodea.
Esta recapitulación de aquella experiencia, que fue enlace natural de lo que se llamó en su momento grupo, brigada, asociación Hermanos Saíz, en sus diferentes etapas, está indisolublemente ligada a esa génesis de disímiles promociones y creadores, que alguna vez fueron jóvenes, y tuvieron en sus luces y sombras, herejías y prejuicios, sueños y ambiciones caimaneras.
Reportaje Especial
Esta investigación, demuestra lo que se esconde detrás de la revista Encuentro de la Cultura Cubana con la intención aparente de establecer un vínculo entre lo que considera como dos bandos, "el de los que viven en la Isla y el de los que lo hacen en el exilio".