En días recientes se presentó en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, en su habitual espacio Café Bachiller, el libro He aquí mi juicio, segunda parte de los diarios del prócer Don Francisco Aguilera, compilación de la investigadora cubana Onoria Céspedes Argote.

En la presentación, iniciada con las palabras introductorias de Omar Valiño, director de la institución, los historiadores y académicos Edelberto Leyva y quien escribe, abundaron sobre la vida y el legado de Aguilera, uno de los revolucionarios conspiradores que ayudaron a detonar la primera guerra de independencia cubana en 1868 y que, como muchos de ellos, perecieron en la misma. También los dos presentadores alabamos la tenacidad investigativa de Onoria, pues ella ha perseverado por años en darle terminación a esta indagación.

“Fue una mañana cargada de un aliento patriótico por la evocación de los padres fundadores de Patria y Nación”.

Edelberto, presidente de la Academia de Historia de Cuba, se refirió a cómo el libro podrá contribuir a que se conozca mejor a esta figura cardinal pero no muy divulgada de la historia de Cuba, a este “peregrino de la libertad”, que lo sacrificó todo en el altar de la Patria. Leyva consideró en sus palabras que:

En los diarios de Aguilera estamos, en pasado y en presente, dolidos y esperanzados, dispuestos a cargar la cruz que toca, de un modo u otro, por la Patria. Estas páginas están llenas de seres humanos que retornan a la vida gracias a Aguilera y gracias a Onoria Céspedes. Honremos como toca, bebiendo hasta el final este sorbo de saber de nuestra historia.

En mis palabras evoqué los inicios de este proyecto, sobre el que me comentó Onoria hace más de treinta años, siendo ella la directora de la Casa de la Nacionalidad e Historiadora de Bayamo, ciudad a la que acudí con mucha frecuencia, pues andaba en mis investigaciones sobre Carlos Manuel de Céspedes. Cuando Onoria me refirió entonces su interés de publicar las memorias del patriota le expresé que la ayudaría, y así fue, pues le sacamos fotocopias a toda la papelería de Aguilera existente en la Colección Cubana de la Biblioteca Nacional (donde laboré entre 1990-92) y le llevé toda esa información a Bayamo. Ella siguió buscando por todas partes durante muchos años y las primeras publicaciones de los diarios del bayamés se hicieron, impresas, por la Editorial Ciencias Sociales, en tres tomos, en 2008 (dos de ellos) y 2011, el tercero.

Las primeras publicaciones de los diarios del bayamés se hicieron, impresas, por la Editorial Ciencias Sociales.

El Sello Bachiller, editora de la BNJM, había publicado el primer tomo en versión digital, en 2024, con los diarios ya publicados por Ciencias Sociales (los tres tomos impresos mencionados), y ahora se presenta el tomo II con la parte final de los diarios en que Aguilera se refiere a los avatares de la emigración, a donde fue enviado por el presidente Céspedes con la misión de unir a los emigrados y organizar expediciones armadas desde Estados Unidos. Es decir, lo que contiene este segundo tomo de Ediciones Bachiller es el contenido inédito de los diarios, los que de paso, quedan concentrados en los dos volúmenes digitales, una facilidad para el investigador.

“(…) ahora se presenta el tomo II con la parte final de los diarios en que Aguilera se refiere a los avatares de la emigración (…)”.

En el prólogo del presente tomo me referí a Aguilera como un diarista muy aplicado, un detallista, anotador por varias horas, cada día, de lo que realizó en cada jornada en pro de la causa independentista. Realmente fue muy prolijo en sus anotaciones. En el libro podemos apreciar, como en una limpia radiografía realizada desde el interior de la emigración, los avatares de los emigrados, las fuerzas políticas que los movían, las penurias económicas que acosaron a Aguilera y a sus colaboradores, la forma (a veces muy distorsionada) en que se recibían las noticias de la guerra de Cuba y las intrigas y desavenencias entre los grupos que poco favor le hicieron a la causa patriótica (más bien que agravaron los serios problemas que ya la causa presentaba en los terrenos de la guerra). Desde luego, en el diario se vislumbra un camino hacia la intimidad del prócer. Es otro de sus valores.

A seguidas, Onoria realizó una extensa exposición sobre el proceso de sus investigaciones aguilerianas, las dificultades vencidas, las ayudas recibidas y agradeció a la Biblioteca Nacional de Cuba haber acogido el proyecto completo en su sello editorial. Ella calificó acertadamente a Aguilera, junto a Céspedes, Perucho Figueredo y otros grandes patriotas, como la eticidad de la guerra independentista y, en el caso de Aguilera, como la conciencia moral de la emigración en la misma.

Onoria realizó una extensa exposición sobre el proceso de sus investigaciones aguilerianas.

Onoria está radicada desde hace años en Toluca, México, donde es profesora universitaria y realizó en 2023 su doctorado en Ciencias Históricas por la Universidad de La Habana. Ella mantiene activo su vínculo con Cuba desde todos los órdenes y desde hace unos años se ha centrado en la vida y obra del poeta José María Heredia, figura puente entre las culturas de Cuba y México, como se conoce. El tema de Heredia como historiador fue el que le hizo merecer el doctorado por la UH.

En la presentación, bastante nutrida dadas las condiciones actuales del transporte en la ciudad, estuvo presente también Miguel Díaz Reynoso, embajador de México en Cuba y entusiasta dinamizador de los proyectos culturales entre ambas naciones.

“El estudio de las proyecciones del pensamiento y la acción de Aguilera revelan determinados aspectos de su ideología que guardan una estrecha relación con la obra y labores de José Martí…”.

Al final de la velada, la directora de Ediciones Bachiller, Yaremis Pérez Dueñas, comentó detalles del proceso editorial de un libro tan complicado como este y reconoció a los que trabajaron en las distintas facetas de la edición y diseño.

Fue una mañana cargada de un aliento patriótico por la evocación de los padres fundadores de Patria y Nación y, además, porque como señaló en su momento el gran historiador Jorge Ibarra Cuesta, con la publicación de los diarios de Don Francisco Vicente Aguilera se estaba realizando una gran aportación al estudio del independentismo cubano surgido y potenciado en 1868. Dijo más el ilustre historiador: “El estudio de las proyecciones del pensamiento y la acción de Aguilera revelan determinados aspectos de su ideología que guardan una estrecha relación con la obra y labores de José Martí…”. Es, por tanto, una excelente decisión del Sello Bachiller la publicación en dos tomos de las memorias del gran patriota. Enhorabuena.