Son 30 años los que Magia López y Alexei Rodríguez —El tipo este— han dedicado a Obsesión, el proyecto que fundaron para, a través de la música, crecer y aportar. Lo hicieron desde el hip hop, y muchas veces, fusionado con el jazz, la rumba, el funk, el reggae, el soul, así como diferentes ritmos africanos, representando y defendiendo la afrodescendencia en toda su dimensión. Con un estilo peculiar y distintivo, han trabajado siempre desde el corazón, con el ánimo de construir, edificar, fortalecer, enriquecer y unir.

¿Por qué ustedes decidieron ser Obsesión desde el hip hop?

Alexei: “Procedemos de una cultura de los llamados bonches, de mucho baile, del tiempo del break dance en las calles, y ya en la década del 90 nos era más difícil seguir haciéndolo”.

Magia: “Y no había muchos zapatos”.

Alexei: “Encontramos en el rap la herramienta perfecta para poder expresarnos. En ese momento los nombres que identificaban a los cultores del género transmitían cierta oscuridad… Bajo mundo, Tercera Roca, Apocalipsis, Amenaza, cosas así. Y para diferenciarnos, y pensando más en nuestra manera de sentir, nos llamamos Obsesión, de manera temporal supuestamente, y en realidad, fue definitivo.

“El rap se alimenta de lo que pasa, de lo cotidiano, y el contexto cubano ha sufrido muchos cambios, y nosotros tenemos que expresarlos. En otro sentido, haber viajado bastante, nos permitió tomarle la temperatura al género en otras latitudes, insertarnos y además, enriquecer nuestro desempeño acá”.

“Encontramos en el rap la herramienta perfecta para poder expresarnos”. Fotos: Tomadas de Internet

Magia: “Nuestro primer disco, Un montón de cosas, tuvo a Roberto Fonseca como productor musical. Realmente desde los inicios nosotros venimos coqueteando con el jazz. Ese álbum es la evidencia. Tuvimos varios invitados, y fuimos mostrándonos.

“Luego se abrió el camino de la producción independiente, e hicimos La Fábrik. Abordamos con mayor profundidad los temas sociales, participamos en varios festivales y fuimos nutriéndonos de la experiencia viva, porque no existe una escuela para el hip hop. Tuvimos que aprender muchas cosas que teníamos como reglas en el escenario, y también a la hora de escribir los textos, de defenderlos y comprender cómo se respeta al público.

“Al mismo tiempo fue una etapa en que se conectaron muchos otros músicos de otros géneros, intelectuales, poetas… que acompañaban mucho al movimiento en estos festivales. Luego vino una etapa, digamos, de conciencia. Porque una cosa es empezar con lo que imaginamos y después, percatarnos de la impronta que va dejando, tomar conciencia de ello.

“(…) convertimos las letras de nuestras canciones en un arma para contribuir a cambiar conductas, a comprender fenómenos, a crecer en empatías…”.

“Intercambiamos con investigadores de las ciencias sociales, comenzamos a estudiar temas de género e identidad, por ejemplo, y convertimos las letras de nuestras canciones en un arma para contribuir a cambiar conductas, a comprender fenómenos, a crecer en empatías…”.

Alexei: “Es importante entender el discurso que había en la academia o en la intelectualidad en general, no llegaba mucho al barrio. El movimiento de rap, ya no estoy hablando de nosotros, sino del movimiento, lo que hizo fue acercar más unos a otros, es decir, reducir estas brechas que había. Entonces, muchas de nuestras preocupaciones llegaron a más personas”.

La Fábrik motivó o enriqueció el activismo que comenzaron a desarrollar…

Magia: “De alguna manera, sí. Fue una época en la que trabajamos de manera equilibrada lo artístico y el compromiso social. La Fábrica fue, más que un disco, un proyecto hermoso, que nos llevó a las cárceles, a las escuelas, a las comunidades, y también creamos los simposios Hip Hop Cubano. Ese fue el espacio, por excelencia, que nos permitió educar, y educarnos a nosotros mismos”.

Alexei: “Fueron tiempos hermosos porque conocimos a muchos artistas, de distintas partes del país, que utilizaban el hip hop como herramienta. En los simposios nos aglutinamos todos, aprendimos mucho de orientación civil, de educación popular…”.

Magia: “Desconstruimos las líricas de las canciones… Eso fue fundamental. Nuestros mensajes debían ser concisos pero profundos, y debíamos desprendernos del machismo que caracteriza a nuestra sociedad, enarbolar banderas contra la discriminación de todo tipo y la violencia… Fuimos creciendo, madurando, sin dudas…”.

En la discografía, por orden, aparece El Disco Negro, pero al mismo tiempo, está el álbum con el francés Al Quetz, en el que solo interviene Alexei…

Alexei: “Comenzamos a grabarlo en el 2013 y terminamos en el 2018. En nuestro ambiente, en nuestra propia casa, hicimos maravillas con los beats que surgieron. Hicimos todo como queríamos y el resultado fue La Revancha de la Mañana y su vinilo también. Digamos que trabajé desde mi individualidad, más allá de Obsesión, porque también en ese tiempo Magia asumió una empresa mayor”.

Magia, dirigiste la Agencia Cubana de Rap, visibilizaste a la mujer en el género de otra manera y desde ese rol, intentaste responder a las demandas…

Magia: “Tuve mucho aprendizaje en ese momento y lo mejor es que lo aplico. Fue un camino de enseñanza y como Obsesión ha tenido momentos de empezar de cero, entonces yo creo que me sirvió mucho esa experiencia”.

¿Qué aportaste entonces desde esa posición?

Magia: “Bastante, creo. Cuando empecé no había un espacio físico para la agencia, que además, tenía escasos recursos. Hoy la agencia tiene un espacio, gracias a gestiones que emprendí, y es un cine, lo cual es un privilegio. Además, pudimos dotar a la agencia de su propio sonido, su propio transporte, una guagua donada por los Pastores por la Paz… Mantuvimos la revista, algo muy valioso para nosotros, con frecuencia trimestral. Hubo un reconocimiento también de los DJ como artistas en la estructura de la agencia.

“No solo nos ocupamos del desarrollo de los artistas dentro de la agencia sino también de marcar que era una cultura, porque cuando surge la agencia hay como una separación del rap con las otras manifestaciones que conforman la cultura e intentamos por todos los medios de mantener la unidad. Por eso también creamos los simposios, que al dejar de dirigir la agencia, en ella quedaron como espacio ganado.

“Siempre quedan cosas por hacer (…) Pero seguiremos, no nos detendremos”.

“Los errores también valen, lo reconozco. No tener una formación para llevar la administración provocó que tropezara en muchas cuestiones, pero día a día fui aprendiendo, porque es algo que también queremos los artistas, que nos dirijan quienes pueden comprendernos plenamente, y yo tenía que ser consecuente con eso”.

Alexei: “Yo viví esa etapa como su compañero, fue sumamente difícil y a la misma vez fue una oportunidad para saber, no, para confirmar, la valía de quien tengo al lado. Dirigir un centro donde casi todos somos hombres siendo mujer, desde todo tipo de ángulo, muestra lo complejo que pudo haber sido. Pasar esa prueba tuvo mucho valor para mí porque aunque Obsesión sufrió el poco tiempo que ella podía dedicarle, yo lo comprendí desde su lado, apoyándola”.

Luciérnaga: crónicas de luz, su álbum más reciente, ganó el Premio Cubadisco este año en la categoría de Hip-Hop. Vuelve a mostrarnos su trabajo vinculado al jazz.

Magia: “Felices con el galardón y por lo que representa para los cultores del género. Ciertamente, en esta oportunidad contamos con Albertico Lescay en la producción musical y varios invitados, y aunque demoramos siete años en terminarlo, por diversas razones, consideramos que es un álbum muy importante para nosotros.

“Por eso estamos concentrados en su promoción, tenemos videos publicados en nuestras plataformas digitales, y la idea es escuchar sus temas en nuestras presentaciones, especialmente la que pensamos hacer por los 30 años de Obsesión, y no solo me refiero al trabajo musical del dúo, sino a todos los procesos a los que nos hemos dedicado en este tiempo.

“Tenemos pocos discos, pero tenemos mucha música que no ha sido incluida en ninguno y que ha sido muy importante para nosotros y para el público. Pienso en ‘Los Pelos’, por ejemplo, un tema que se escribió en 1999, al que le hicimos el video en 2005 y cuando hicimos el concierto en el Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes lo dejamos fuera del repertorio y el público nos lo pidió. Tal vez hagamos nuevos proyectos discográficos con esas canciones…”.

¿Están satisfechos ustedes hasta este minuto?

Alexei: “Siempre quedan cosas por hacer. Siempre uno dice, caramba, teníamos que haber hecho tal cosa. Pero seguiremos, no nos detendremos. Además, el mayor premio es seguir juntos”.