Supe que sería difícil escribir (o improvisar) otra vez algo que estuviera a la altura, que no desmereciera a Santi. Pero tampoco el silencio me gusta como ofrenda. Y me dije: mi regalo este año para Santi van a ser algunos de los poemas que he escrito sobre las relaciones de amor-odio entre el poeta y la muerte. Tres poemas inéditos.