El fallecimiento de Araceli García Carranza es una pérdida notable para la cultura cubana. Continuadora de la obra magistral de Fermín Peraza, el primer gran compilador de la bibliografía en torno a Martí, Araceli García Carranza, pilar del gran empuje a la labor bibliográfica en la Biblioteca Nacional  tras el triunfo de la Revolución como organizadora anual de la bibliografía cubana, esta mujer encantadora por la sencillez de su trato y el amor a su patria, siempre dispuesta a aconsejar y apoyar los requerimientos de quienes pasamos largas jornadas de trabajo en esa biblioteca de obligada visita por tantos interesados en las más diversas materias  de nuestra cultura y de nuestra historia y por todos los saberes y disciplinas, con su inolvidable sonrisa y su hablar pausado nos apoyaba en la búsqueda y consulta de libros, periódicos y revistas de los voluminosos fondos de la institución.

“Cubana patriota, enamorada de su país, de su historia y de su cultura, fue Araceli sencilla en su trato, afectuosa con todos, entregada a su labor con amor y respeto”.

Desde la fundación del Centro de Estudios Martianos, la institución pudo contar con su aporte a la bibliografía martiana año tras año para nuestro Anuario.

Nuestros hogares respectivos están a solo tres cuadras de distancia, con lo cual fueron relativamente frecuentes mis visitas al suyo donde sostuvimos más de una vez largas conversaciones tras su jubilación y su viudez.   

Cuantos recuerdos compartimos de aquellas tertulias que caracterizaron durante tanto tiempo a la Sala Cubana de la Biblioteca y cuya oficina, repleta siempre de los libros y revistas para sus compilaciones bibliográficas estaba abierta para las consultas de los usuarios de la institución.

Cubana patriota, enamorada de su país, de su historia y de su cultura, fue Araceli sencilla en su trato, afectuosa con todos, entregada a su labor con amor y respeto.

En el Centro de Estudios Martianos siempre la recordaremos agradecidos por su apoyo a nuestras investigaciones, y para mí será siempre un paradigma de muestra cultura. Mis respetos, mi agradecimiento y mi cariño por ella siempre me acompañarán. Gracias. Araceli, cubana y martiana de alma y corazón.