Ballet Nacional de Cuba y la Uneac: abrazo fraterno
El pasado sábado 22 de agosto la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba fue la sede del cierre de la jornada de festejos por el aniversario 65 de la Uneac con una hermosa función de Gala del Ballet Nacional de Cuba (BNC), bajo la dirección general de la primera bailarina Viengsay Valdés.
La función puso broche final también a la campaña Arte Fiel, dedicada al centenario del natalicio del Comandante Fidel Castro, que ha venido celebrándose a lo largo y ancho del país.
El repertorio presentado incluyó obras representativas del quehacer coreográfico de la compañía como Muñecos y Tarde en la siesta, del coreógrafo cubano Alberto Méndez; End of Time del maestro británico Ben Stevenson; La muerte del cisne, con coreografía del italiano Mauro de Candia; el virtuoso pas de deux Diana y Acteón, sobre la versión original de Marius Petipa, y Canto Vital, de Azari Plisetski.
La Gala del Ballet Nacional de Cuba homenajeó a la Uneac en su 65 aniversario y concluyó la campaña Arte Fiel, dedicada al centenario del Comandante Fidel Castro.
Para nuestra principal compañía danzaria conmemorar este especial aniversario de la institución que agrupa lo más valioso del arte y la intelectualidad cubana fue un deber, que tiene sus raíces en los años fundacionales de la organización, creada en 1961 bajo la conducción del Poeta Nacional Nicolás Guillén y que tuvo entre sus fundadores a las tres figuras esenciales de la danza cubana: Alicia Alonso, Fernando Alonso y Alberto Alonso.
La tríada Alonso, pilares fundadores de la primera compañía profesional de ballet en nuestro país y de la hoy mundialmente reconocida Escuela Cubana de Ballet, no limitaron su aportes a la creación artística, sino que participaron activamente en la vida de la Uneac y contribuyeron a fortalecer la presencia de la danza en los espacios de intercambio, reflexión y debate sobre la cultura cubana.
Ha sido un vínculo que se ha mantenido a lo largo del tiempo transcurrido y que se ha patentizado en múltiples aspectos, entre ellos la participación de destacados bailarines en la vida institucional de la organización.

Figuras como Aurora Bosch y Loipa Araujo, dos de las llamadas «joyas» del ballet cubano, dieron sus mejores empeños al quehacer de la hoy Asociación de Artistas Escénicos de la Uneac, promoviendo el intercambio entre creadores y la defensa de los intereses de los profesionales de la escena. En la actualidad, bailarines y otros integrantes del BNC, incluida su directora Viengsay Valdés, forman parte del Consejo Nacional de la Uneac.
Esa estrecha relación entre ambas instituciones se ha hecho vigente también en que muchas de sus figuras, bailarines, coreógrafos, diseñadores y otros especialistas han sido galardonados por la Uneac con sus más altas distinciones.
La trayectoria de los artistas de la compañía ha sido reconocida por la organización con importantes galardones, entre ellas el Premio Lorna Burdsall, el Premio Villanueva de la Crítica y el diploma Nicolás Guillén. El nombre de Josefina Méndez, otra de sus «joyas”, ha sido otorgado al Premio con que se congratula a figuras extranjeras vinculadas al arte danzario cubano.
En la apertura de la Gala, Yuris Nórido, vicepresidente de la Uneac, rememoró tan históricos lazos. No olvidar que en 1961, al constituirse la organización, Alicia Alonso fue designada vicepresidenta de la Comisión de Auspicios del Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y Miembro del Comité Nacional de la Uneac, responsabilidad que asumió durante largos años.

Al inicio de la Gala, Marta Bonet, presidenta actual de la Uneac, hizo entrega a Viengsay Valdés de la Distinción “Arte Fiel” y de otro especial reconocimiento a la compañía que dirige.
Estuvieron presentes, además, Miguel Barnet y Luis Morlote, expresidentes de la Uneac.
Una tarde en que un espectáculo teatral trascendió más allá de la escena y de la confrontación con un cálido público, para devenir testimonio agradecido de un bregar histórico, hermoso y compartido.

