La Sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) acogió la jornada Con las armas de la razón y el arte. El evento combinó reflexión histórica, creación artística y una firme postura política, y reafirmó el legado martiano en la Cuba actual. En él se impartió el conversatorio “Martí antimperialista”, a cargo del historiador Pedro Pablo Rodríguez, así como una acción conjunta con trovadores del espacio Trova sin Traba y varios artistas reconocidos de las artes plásticas. Esta conjunción de ideas y expresiones artísticas se inspiró en el legado anticolonial y humanista de José Martí y destacó la defensa de la soberanía y el derecho a vivir en paz.

En el marco de la cita y como parte de la posición institucional de la Uneac, el profesor e investigador Abel Santamaría condenó enfáticamente la reciente orden ejecutiva del gobierno de Estados Unidos que declara a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional. Asimismo señaló cómo esta medida, que prevé imponer aranceles a países que comercialicen petróleo con la Isla, emplea un lenguaje similar a declaraciones anteriores contra Venezuela y representa un escalamiento en la política hostil hacia la Mayor de las Antillas.

Santamaría recalcó igualmente el llamado a la comunidad internacional, abogando por el desmontaje de las campañas de descrédito y reafirmando el compromiso de la intelectualidad cubana con la defensa del proceso revolucionario.

Pedro Pablo Rodríguez: “Martí es un Cervantes de su tiempo, tiene su riqueza y espiritualidad”.

Durante su intervención, Pedro Pablo Rodríguez analizó la época en la cual vivió Martí y la profundidad con que el Apóstol comprendió sus cambios más cruciales, como fueron la concentración de la producción tras la industrialización y el surgimiento de los monopolios. También destacó la capacidad de Martí para aprehender ese proceso de manera global, situando la independencia de Cuba como un eslabón fundamental contra el expansionismo del naciente imperialismo norteamericano y valoró como decisiva la estancia del Apóstol en suelo estadounidense, en particular en Nueva York, tras lo cual recalcó cómo ello contribuyó a su maduración como ser humano y escritor. “Martí es un Cervantes de su tiempo, tiene su riqueza y espiritualidad”, afirmó.

Desde el examen de la realidad social de dicho norte revuelto y brutal en temas como la inmigración y el racismo, hasta la capacidad creadora impresionante manifestado en todo su accionar, el especialista del Centro de Estudios Martianos comentó la claridad del héroe para vislumbrar la amenaza de Estados Unidos de forma paralela a la articulación de la lucha contra el colonialismo español.

“La jornada concluyó con la fusión del poder de la palabra con la fuerza de la canción y la plástica”.

En el encuentro el Doctor en Ciencias Históricas también exaltó la defensa que el Héroe Nacional de Cuba hizo de los pueblos indígenas, de los emigrantes y de la población afrodescendiente en Estados Unidos, manifestada en el abanico humano y referencial expuesto en Crónicas norteamericanas. Las facetas de Martí no pueden verse como cosas distintas ─declaró al subrayar su coherencia─, es al mismo tiempo el gran escritor, un poeta y un prosista fuera de liga, porque tiene una cultura literaria tremenda, y añadió: “Fue un hombre avizor y un adelantado a su época y por eso mismo aceleró la independencia de Cuba, no solo por su espíritu patriótico”.

La jornada concluyó con la fusión del poder de la palabra con la fuerza de la canción y la plástica y demostró, una vez más, cómo el ideario martiano sigue iluminando el quehacer cultural y el pensamiento crítico en Cuba.