De los libros recientemente publicados acerca de las complejidades del racismo, pocos han levantado tal oleada de discusión como White fragility: why it’s so hard to talk to white people about racism (Beacon Press, Boston, 2018); título cuya traducción al español sería Fragilidad blanca: por qué es tan difícil hablar con personas blancas acerca del racismo. Su autora es la académica estadounidense Robin J. DiAngelo, especialista en análisis crítico del discurso y estudios sobre blanquitud.

La noción de “fragilidad blanca”, acuñada por la autora en 2011, es
definida como un estado en el cual el más mínimo desafío a la posición
blanca se convierte en intolerable y desata una actitud defensiva.
Imágenes: Tomadas del sitio web de la editorial Penguin Random House.

Además de este volumen, DiAngelo es autora de los libros: What does mean to be white: developing White racial literacy (Peter Lang, Nueva York, 2016); Is everyone really equal? An introduction to key concepts in social justice education (Teachers College Press, Nueva York, 2017), en coautoría con Özlem Sensoy, y en fecha tan reciente como este mismo año el titulado Nice racism. How progressive white people perpetuate racial harm (Penguin Random House, Nueva York, 2021).

White fragility… realiza su intervención desde una posición discursiva de especial complejidad, y despierta un atractivo interés, dado que siendo la autora una conocida escritora de clara identificación como antirracista, se propone mostrar las equivocaciones, trampas, vacíos y caminos sin salida que atraviesa el discurso de las personas de “raza blanca” que se autodefinen y comportan como antirracistas. En el núcleo de semejante proyecto se encuentra el hecho de que a la hora de hablar acerca del racismo existe una “conceptualización dominante”, según la cual este se trata de “actos individuales de crueldad” ejecutados por personas que “de manera consciente no gustan de las personas de color”. De esta manera, en el camino hacia su objetivo final, el libro da cuenta del estado actual de conceptualizaciones y discusiones sobre raza en años recientes, tales como multirracialismo, políticas de identidad, racismo cultural, racismo aversivo, ceguera al color, etcétera.

Como especialista en el análisis crítico del discurso, en el capítulo 10 (“La fragilidad blanca y las reglas del compromiso”) DiAngelo nos propone enfocar la atención en las tensiones interactuantes en una situación comunicativa hipotética, en la cual una persona de raza blanca, reconocida por su actividad antirracista, expresa un contenido racista delante de una persona de raza negra. La autora imagina las condiciones en las que se manifestaría cualquier señal de respuesta y las distribuye en un conjunto de reglas. Algunas de estas reglas, a todas luces cargadas de ironía, son las siguientes:

  1. Bajo ninguna circunstancia me des señales de mi racismo. Si insistes en romper esta regla cardinal, entonces tienes que seguir estas otras:
  2. Es crucial emplear un tono adecuado —me tienes que comunicar tu reacción de un modo muy calmado. Si muestras alguna emoción, entonces tu reacción queda invalidada y puede ser descartada.
  3. Entre nosotros tiene que haber confianza. Antes de expresar cualquier reacción a mi racismo, tienes que creer que en modo alguno puedo ser racista.
  4. Tienes que darme tus reacciones en privado, sin atender al hecho de que el incidente haya sucedido frente a otras personas. Darme aviso en frente de otros que hayan estado involucrados en la situación es cometer una seria transgresión social. Si no puedes protegerme de la sensación de embarazo, el aviso es inválido y entonces tú eres el transgresor.
  5. Tienes que ser tan indirecto como sea posible. La comunicación directa equivale a insensibilidad, invalidará el aviso y requiere reparación.
  6. Tienes que aceptar mis intenciones (siempre buenas) y estar de acuerdo en que esas buenas intenciones eliminan cualquier impacto que provenga de mi conducta.
  7. Sugerir que mi conducta tiene un impacto racista es no comprenderme. Tienes que permitir que lo explique hasta que reconozcas que ha sido tu equivocación.

“El libro da cuenta del estado actual de conceptualizaciones y discusiones sobre raza en años recientes”

Lo que hace tan especial a este volumen es la sorpresa, pérdida de equilibrio y desagrado (la autora lo entiende como parte de un proceso de “estrés racial”) que estas personas experimentan cuando el instrumental analítico se propone deconstruir la posición de quienes se ven a sí mismos como individuos libres de cualquier traza de racismo y que incluso organizan sus vidas sobre tal base. Según DiAngelo, este desagrado puede incluir las siguientes emociones: “ira, miedo, y culpa y comportamientos tales como discusión, silencio, y toma de distancia frente a la situación que produce el estrés”.

Para la autora, estas respuestas —que reinstauran una sensación de equilibrio y seguridad garantizada por la pertenencia a la raza blanca (de hecho, lo denomina “equilibrio blanco”)— repelen el desafío, posibilitan un regreso a lo que llama “confort racial” y preservan “nuestra dominancia dentro de la jerarquía racial”. La estructura de temor que late en el rechazo es lo que DiAngelo denomina “fragilidad blanca.” En paralelo, en opinión de la autora, “las personas blancas progresistas son las que a diario ocasionan el mayor daño a las personas de color”.

Si bien la complejidad de la aproximación al tema —propuesta por DiAngelo— pudiera hacer pensar que el descubrimiento de trazas de racismo (en una “persona blanca progresista”) por definición la inhabilita para luchar en contra del racismo, la realidad es todavía más desafiante, porque —contrario a esta sospecha— a lo que nos convoca la autora es a vivir dentro de un permanente proceso de acción crítica frente al entorno (desde la óptica de las prácticas de racismo en toda su magnitud interseccional) y ese aprender a “vivir con eso” (nuestro propio monstruo íntimo, nuestras falencias, manifestaciones o huellas racistas).

Lo que acabamos de señalar como un “vivir con eso” adquiere ribetes de peligro si se tiene en mente que, aunque la persona blanca progresista (de la que habla la autora) batalle en contra del racismo y sus efectos, no puede evitar recibir y disfrutar los beneficios de sociedades minuciosamente construidas y organizadas encima del entrelazamiento de estructuras económicas, jurídicas, políticas, sociales, culturales, ideológicas, etc., que conforman el entramado del racismo. En este punto, la clarividencia de la autora la lleva a recordar que incluso cuando la persona blanca pueda haber experimentado, en algún momento de su vida, tantas (o más) privaciones y/o rechazo social que una persona negra, hay algo que nunca podrá conocer, y esto es la violencia del racismo.

“Interrumpir el racismo requiere coraje e intencionalidad; la interrupción es, por definición, no pasiva o complaciente”.
Foto: Tomada de The Guardian.

Estos beneficios no son ofrecidos a la persona a título individual (que es como desarrolla sus enfrentamientos), sino como integrante de un grupo, en el ambiente que la rodea y en los apoyos y/o oportunidades de las que disfruta. De esta manera, el análisis conecta con la noción de “privilegio blanco” y solicita —del luchador antirracista— una existencia autocontrolada que solo tiene sentido si se le imagina como un inmenso ejercicio ético a través del cual pregunta (al contexto, a los demás, a sí mismo), corrige, expone, manifiesta, pelea y se renueva sin descanso.

Escrito con un lenguaje claro, desbordante de inquietud, cuestionamientos y llamados a la autorrevisión, White fragility… es un libro necesario cuyo valor crece en medio de las guerras culturales de hoy. Su lectura, además de ser altamente recomendable, invita a visitar los restantes libros de la autora. Una frase, próximos ya al cierre del párrafo final, queda como indicación: “interrumpir el racismo requiere coraje e intencionalidad; la interrupción es, por definición, no pasiva o complaciente”.

A continuación, el índice general del volumen:

Contenido

Prefacio, por Michael Eric Dyson

Introducción: No podemos llegar desde aquí

Los desafíos de hablarles a personas blancas acerca del racismo

Racismo y supremacía blanca

Racismo después del Movimiento de Derechos Civiles

En qué forma la raza moldea la vida de las personas blancas

El binario bueno/malo.

Antinegritud

Desencadenantes raciales para las personas blancas

El resultado: fragilidad blanca

La fragilidad blanca en acción

Fragilidad blanca y las reglas del compromiso

Las lágrimas de las mujeres blancas

¿Adónde vamos desde aquí?

Recursos para Educación Continua

Agradecimientos

Notas

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