El trovador Silvio Rodríguez vuelve a ser noticia… Pero en esta ocasión no se trata de una nueva gira por importantes escenarios de las capitales de nuestra América, sino por pedir un fusil AKM para defender la patria de una posible agresión desde el exterior. Como es ya sabido, con la presencia del Presidente de la República, el alto mando de nuestras Fuerzas Amadas le hizo entrega al cantautor de un fusil AKM la semana pasada, en una emotiva actividad divulgada por los medios noticiosos impresos y televisivos.

El proceso revolucionario cubano iniciado en enero de 1959, desde entonces a la fecha, ha propiciado varias hornadas de importantes poetas, hacedores de poemas que expresan esta excepcional etapa de nuestra historia patria, los que ya son parte inalienable de la mejor literatura cubana de todos los tiempos. Sin embargo, en rigor, no puede afirmarse que entre estos se encuentre el Poeta de la Revolución, en el sentido que sí lo tuvo la revolución rusa en la figura de Vladimiro Maiakovski, o la República española en Miguel Hernández. Ausencia, a no dudar, que han venido a suplir las figuras más representativas de una poética de vanguardia gestada desde el movimiento musical denominado la Nueva Trova, entre las cuales sobresale la del trovador que nos ocupa.

Las canciones de Silvio son un ejemplo vivo de esta gesta creadora desde los inicios mismos de la Revolución socialista cubana. Foto: Tomada de Internet

De hecho, las canciones de Silvio son un ejemplo vivo de esta gesta creadora desde los inicios mismos de la Revolución socialista cubana, en razón de poseer sus canciones una nueva musicalidad en consonancia con una letra poética igual de novedosa, sin dejar por ello de expresar los sentimientos más personales del cotidiano vivir, a la par de aquellos otros a relacionar con el compromiso social de un pueblo empeñado en gestar un nuevo ideal de país. Contenidos, por demás, devenidos accionar creativo de carácter colectivo entre sus más importantes trovadores, los cuales se particularizan en los temas de las canciones más representativas del citado movimiento musical desde sus inicios.

En consecuencia, de un tiempo a la fecha hemos creído que Silvio bien merece que se le conceda el Premio Nacional de Literatura, que cada año se le otorga a la obra de por vida a un autor de nuestro Parnaso insular. Excepción que no se echaría a ver, si atendemos a un cantautor de su jerarquía autoral de relieve internacional, cuya verdadera y más poderosa arma ha sido, es y será siempre la consecuente relación de contenido que establece entre un novedoso mensaje poético y la música en sus canciones… tal cual, “fusil contra fusil”. [1]


Nota:

[1] Justo al concluir este artículo la mañana del lunes 23 de marzo, recibimos la lamentable noticia de la muerte de Jorge Gómez, otro de los grandes músicos cubanos representativos del movimiento de la Nueva Trova. El presente trabajo también le pertenece.