Aunque nació en La Ópera de París el 28 de junio de 1841 en la piel de la célebre italiana Carlota Grisi, Giselle ha tenido en Cuba una morada especial.

Enriqueta Javeli Wells, estrella de la Compañía Los Ravel, la mostró en la Cuba colonial por primera vez el 14 de febrero de 1849 y, en 1917, ya en la Cuba republicana, la rusa Ana Pávlova revivió aquí sus grandes valores artísticos.

Sin embargo, sería el 2 de noviembre de 1943, que con su histórico debut en el rol protagonista con el Ballet Theatre de Nueva York, Alicia Alonso le dio un nuevo brillo y, con ello, la “ciudadanía” cubana a tan inmortal personaje.

“Aunque nació en La Ópera de París el 28 de junio de 1841 en la piel de la célebre italiana Carlota Grisi, Giselle ha tenido en Cuba una morada especial”.

A partir de entonces su versión coreográfica ha permitido el desempeño estelar de bailarinas de la isla y de otras que, en calidad de invitadas, han asumido ese rol en nuestro país.

La vida me ha concedido el privilegio de haberlas visto a todas, en una galaxia que se extiende desde Alicia Alonso, en 1960, hasta Chavela Riera en el 2024, y a las foráneas, desde la búlgara Krassimira Koldamova en 1966 hasta la italiana Susana Salvi en el 2022.

El fin de semana pasado nació una nueva aldeana wili cubana: la valiosa Alianed Moreno y su debut no sólo significó un rotundo éxito, sino la continuidad de un grandioso e histórico legado artístico.

Gracias. Reverencia de un cubano orgulloso.