El Instituto Cubano de la Música (ICM) acaba de cumplir 35 años de fundado. Pensar en el valor de esta institución, dependencia del Ministerio de Cultura, invita a recordar a destacadas figuras que se han desempeñado al frente de sus destinos, desde su primera presidenta, la destacada maestra Alicia Perea, continuada por nombres como los de Orlando Vistel, Abel Acosta y Marta Bonet, actual presidenta de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).

Desde el 2019, la joven Indira Fajardo es su presidenta. En conversación con La Jiribilla, la Instructora de Arte y máster en Gestión del Patrimonio Documental, reconoció que “muchas de las acciones e ideas plasmadas en el cotidiano devenir provienen de la obra de sus antecesores y de muchas personas más que le han otorgado el merecido prestigio al Instituto”.

En un breve intercambio con Indira, coincidimos en la singular trascendencia de esta institución cubana al apoyar y visibilizar los nuevos talentos, que en otros países dependen de esa selva que es el mercado. Puede triunfar quien mejor posicionado se encuentre y no necesariamente por estar vinculado a parámetros de calidad.

La presidenta del ICM, Indira Fajardo, destacó el apoyo que brinda esa institución para visibilizar a jóvenes talentos. Imagen: Tomada de Radio Cadena Habana

“No por gusto el ICM fue la primera institución del Ministerio de Cultura en crear los programas de desarrollo específico por líneas, como es el caso del programa de patrimonio, el de investigación y otro desde el canto coral de la música de concierto”, complementa Indira esta reflexión.

Y añade: “En otros escenarios del mundo, usted no tiene a qué institución acudir. Allí eres tú luchando por tu carrera, buscando las oportunidades… Y si encontraste una puerta abierta, felicidades; si no aparece, ahí te quedas”.

En el diálogo se refirió a la complejidad de los problemas que aquejan a nuestros músicos en el contexto económico actual y explicó cómo lo afrontan desde la implementación de la política de perfeccionamiento del sistema presupuestado empresarial de la música. A la institución le urge la necesidad de revisar y crear las condiciones adecuadas para plasmar esta perspectiva en que el músico necesita comprender el valor de la autogestión.

“Se trata de un proceso de sensibilización para que otros organismos de la Administración Central del Estado entiendan cómo la música puede generar todavía muchos más ingresos de lo que aporta hoy en día, cuando jueguen su papel al presupuestar las presentaciones de nuestros artistas, acciones que no solo competen al ICM y sus empresas”.

“Hay que cambiar las dinámicas del funcionamiento de nuestros espacios. Tenemos que encontrar cómo articular los mejores modos de hacer, de unirnos más, para encontrar las inteligencias necesarias, siempre en beneficio del artista”, opinó.

De este encuentro con Indira Fajardo no podíamos despedirnos sin antes hablar acerca del enorme potencial de la música cubana para incidir directamente en los ingresos al producto interno bruto del país y cómo este podría ser todavía mayor.

“Se trata de un proceso de sensibilización para que otros organismos de la Administración Central del Estado entiendan cómo la música puede generar todavía muchos más ingresos de lo que aporta hoy en día, cuando jueguen su papel al presupuestar las presentaciones de nuestros artistas, acciones que no solo competen al ICM y sus empresas. Entre todos podemos lograrlo”, aseveró con una afable sonrisa dibujada de optimismo.

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