Nelson González, guionista y director asistente del documental Villa Rosa, además de representante del proyecto Encuadre (Red de servicios para la producción audiovisual)

“Aunque este año hay menos obras en concurso y percibo —respecto a ediciones anteriores— que ha bajado el nivel en los debates, creo que la Muestra sigue siendo el único espacio donde nos vemos los jóvenes realizadores. Es un sitio para la socialización con un público más allá de nosotros mismos como realizadores. Mantiene sus limitaciones, pero para el cine joven cubano es el que posee mayores expectativas y por eso no ha perdido sentido todavía”.

Pedro Martín Navarro Ramírez, productor y coordinador del movimiento audiovisual de Nuevitas y del Festival Iberoscopia

“La Muestra es un espacio fundamental para el cine cubano de todas las edades, no solo para el joven, porque la frontera del cine joven no sé dónde está… creo que Fernando Pérez es la persona más joven que conozco dentro del cine cubano. Sin la Muestra, que ya cumple 16 años, no existiría una tremendísima generación de realizadores. Ella viene a ser un espacio de encuentro, una escuela, un motivo que recarga las energías, un termómetro de lo que está pasando. El día que no tengamos Muestra no haremos el mismo cine”.

Leandro de la Rosa, parte de la Junta Directiva de la Muestra

“Este año siento que ha venido más público que otros. Me llama la atención porque la Muestra no ha sido nunca un evento de grandes multitudes pues, de alguna forma, siempre ha privilegiado la búsqueda personal, de autor, y ha tenido un cine más experimental. Sin embargo, hemos logrado convocar a más personas en esta edición. Incluso creamos un nuevo premio que se llama precisamente El Premio del Público. Es como abrir el diapasón a las premiaciones de la Muestra.

“Se presentaron 40 películas, 25 de ficción y cinco de animación. Es algo que viene pasando hace años, que la ficción sobrepasa a los demás géneros. Sucede que hay más realizadores nuevos, mientras que en el documental hay mucha más solidez. Lo que nos preocupa es que la animación está débil, sobre todo en la construcción de guiones y en el diseño de personajes. Es preocupante porque hace unos años se iba creando una generación de animadores y hoy son solo personas aisladas, no hay un movimiento de animadores establecido y permanente por debajo de los 35 años”.

Ania Quesada, estudiante de cuarto año de la FAMCA

“Como espacio para los jóvenes realizadores posiblemente sea el más importante, ya que contribuye a la divulgación y distribución de sus obras, sobre todo los cortometrajes de ficción que no tienen un mercado. No existe un espacio mejor que este para difundir la creación audiovisual joven y creo que, de algún modo, trata de mantenerla viva”.