Eusebio Leal

Eusebio Leal Spengler: el hombre historia

Siempre apostó por el ímpetu, un intelectual de acción y pensamiento. Imágenes de antaño, y otras más recientes, demuestran el temple de su carácter, de su gusto por hacer más, por forjar para el hoy y para el mañana, por crear contra viento y marea, porque venimos al mundo a ser ingeniosos y no a ser derrotados. Esa, entre muchas lecciones, enseñó el doctor Leal con su ejemplo de vida.  

Eusebio: en la eternidad de la virtud

La Jiribilla
Para un maestro de batallas la muerte es apenas un pasaje más de la vida. No muere el hombre cuya virtud se ha hecho eterna. Gran historiador y orador, fecundo gestor y promotor, Eusebio Leal Spengler pensó y trabajó por el futuro de la nación cubana. Recorrió incansable las calles de la ciudad que resurgió tras su andar; desde los cimientos o las ruinas le devolvió a cada lugar su esplendor, y su historia. Eusebio desafiaba lo imposible. Su audacia y visión cultural le permitieron afrontar obstáculos, incomprensiones; transformar y (re)construir la realidad de muchos. Para él, el pasado se contaba como vivencia del presente, así la historia nos era más cercana, más genuina. Su profundo sentimiento de cubanía se desbordaba en la genialidad de cada discurso, conversación, escrito. Otra vez Eusebio burla la muerte y vuelve indetenible sobre la ciudad. Con su paso inagotable por la vida seguirá recorriendo las mismas calles, las obras inconclusas y otras, por edificar. Le veremos otra vez, muchas veces, habitando su Habana. Le debemos entonces, obrar por la gloria de su amada Patria.   Foto: Alexis Rodríguez