Palabras a los intelectuales

A 60 años de Palabras a los intelectuales

La Jiribilla
Las y los intelectuales tienen mucho por aportar en este tiempo tan excepcional y extraordinario para la humanidad. Estos tienen, en palabras del propio Fidel, “la oportunidad de ser más que espectadores: de ser actores de esa revolución, de escribir sobre ella, de expresarse sobre ella”.
La Jiribilla replica este dossier, convocado por el capítulo cubano de la Red en Defensa de la Humanidad, que profundiza en la intención de “Palabras a los intelectuales” y en su actualidad, a 60 años de haber sido pronunciado el discurso.

La angustia por lo concreto

Después de 60 años, agradecemos a Fidel y a Cuba por guiar y empujar los encuentros, diálogos, alianzas, debates y generación de los espacios necesarios para que esta red humanísima y diversa, mantenga su vigencia. En homenaje a ellos cerramos con Chávez:
“…ojalá que la palabra de Fidel se cumpla. Estamos optimistas en que ese imperio siga debilitándose y que siga conformándose en el horizonte un mundo nuevo, un mundo distinto, para nosotros. Aquí decimos: socialismo, pero basta que sea la causa humana la que se imponga, el humanismo, la existencia humana, para hablar con Carlos Marx, la plena existencia humana…”.

Intelectuales de nuestro tiempo

Los intelectuales deben ser sujetos de pensamiento y acción, comprometidos con su tiempo, apegados a la historia, a la ciencia y a los saberes populares con el propósito de alcanzar una visión diversa, plural y dialéctica de su realidad. Deben ser conscientes de sus responsabilidades como generadores de opinión, pero reconociendo que sus ideas no son infalibles, que pueden contener una parte de la verdad, que no es, necesariamente, la verdad definitiva. Deben iluminar zonas de interés o disputa que resulten esenciales para el equilibrio de las sociedades, comprendiendo que ha de estar alerta a las problemáticas más lacerantes y ha de estar dispuesto a interrogar, a cuestionar, desde la necesaria insolencia.

A 60 años de Palabras a los Intelectuales: Ser organizadores, no espectadores

Eran los primeros días de la revolución triunfante. Fidel Castro afirmaba esto a tres meses de la invasión a playa Girón y el colapso definitivo del orden social burgués en la isla (Martínez Heredia, 2016). Pareciera que, desde allí, jamás descansaría en la tarea de convocar a los intelectuales. Vaya que lo logró. Fidel es, por caso, el hombre de Estado más vinculado a las grandes personalidades de las ciencias, las letras y las artes en toda la historia moderna de Nuestramérica.