He expresado en otros textos que el recientemente celebrado evento Noviembre Fotográfico resultó ser una fiesta para los artistas del lente. Con una nutrida programación, excelentes exposiciones en diversos espacios de la ciudad, presentaciones de publicaciones y conferencias, es decir, con todo lo que se necesita para que su despliegue e impacto en los públicos fuera bien recibido, su realización colmó las expectativas. Las diferentes generaciones de fotógrafos tuvieron la oportunidad de mostrar en dicho evento sus últimas realizaciones y departir con los públicos.

Dentro de ese conjunto de exposiciones deseo resaltar Dimensiones, realizada (aún está abierta a los que deseen verla) por la familia Sarabia, integrada por el ya fallecido Alfredo Sarabia Domínguez (La Habana, 1951-1992), su hijo Alfredo Sarabia Fajardo (La Habana, 1986) y el nieto, Samuel Sarabia Insua (La Habana, 2012), los que, con fotografías los dos primeros y con dibujos el más joven, llenan las paredes de su Open Studio Alfredo Sarabia, en la barriada Bella Vista, en el municipio Playa.

“Noviembre Fotográfico resultó ser una fiesta para los artistas del lente”.

Los open studio merecen una atención mayor por parte de la crítica especializada, se han convertido en pequeños espacios de creación y muestra en los que los creadores, gracias a su iniciativa personal, realizan la mayor parte de su vida artística. Durante la pasada Bienal de La Habana los open studio también jugaron un notable papel dentro de la programación.

Exposición Dimensiones, con obras de la familia Sarabia. Obra: Fotografía de Alfredo Sarabia Domínguez/Cortesía del autor

Este de los Sarabia es manejado por Alfredo Sarabia Fajardo, artista de gran reconocimiento ganado en su exitosa carrera llena de premios y becas internacionales. Graduado de la Academia San Alejandro con Diploma de Oro, obtuvo la atención de la crítica y las instituciones por su muestra La parábola del sembrador, en la que trabajó la imagen martiana. Sarabia Fajardo es un fotógrafo que prefiere el ensayo fotográfico sobre un tema, género en el que se desenvuelve con comodidad y maestría. En 2018 fue incluido (al igual que su padre), por el que esto escribe, entre los cincuenta artistas que integraron la gran muestra La imagen sin límites. Exposición antológica de fotografía cubana, un paseo panorámico por la iconografía insular a partir de cien imágenes rigurosamente seleccionadas, que tuvo lugar en el Museo Nacional de Bellas Artes. En la muestra que ahora nos ocupa, Dimensiones, se abordan temas como la migración, asuntos de la historia más reciente del país y el tema familiar. Es hoy uno de los más sobresalientes fotógrafos cubanos.

Alfredo Sarabia Fajardo es un artista de gran reconocimiento ganado en su exitosa carrera llena de premios y becas internacionales.

Sarabia Domínguez, de igual nombre, fue de los artistas que descollaron en el entronque de los años ochenta-noventa del pasado siglo, integrando un grupo de fotógrafos que introdujo cambios radicales en la fotografía cubana. Él trabajó mucho el sentido del humor, la crónica social y acopió una obra sumamente interesante con signos teatrales muy notables. Con decenas de exposiciones en los mejores espacios nacionales, entre ellos el Museo Nacional de Bellas Artes, y exposiciones en importantes centros y galerías de arte de varios países, Sarabia Domínguez forma parte, por derecho propio, de la historia de la fotografía en Cuba. Falleció sorpresivamente, a los 40 años de edad, en México, donde se encontraba para una exposición.

Es de notar que primero Sarabia Domínguez con su hijo pequeño realizó recorridos por la isla, los que sirvieron más tarde para que este, ya adulto, los realizara a su vez con sus cuatro vástagos, repitiendo esa experiencia familiar, cultural y pedagógica. Sarabia Fajardo recordando aquellos viajes con su padre, en los que la fotografía siempre formó parte, realizó en 2017 el proyecto “La Casa Redonda”, una obra en proceso que evoca esos itinerarios y cuyas imágenes se pueden ver ahora en las paredes del Open Studio.

Samuel Sarabia exhibe dibujos en los que recrea fotos de su abuelo.

En la tarjeta catálogo que te entregan a la entrada del espacio, se dice, entre otras cosas, “Los viajes por Cuba se han vuelto una constante para la obra de la segunda generación de Sarabias, hay una exploración de la fotografía más allá del documento y en momentos se nos muestra de manera instalativa”, lo que se observa apenas uno avanza en el espacio expositivo.

El más joven de los expositores, Samuel Sarabia, exhibe dibujos en los que recrea fotos de su abuelo; son unas piezas de aliento geométrico, en tonos oscuros, que resultan muy agradables a la vista. En estos cuadros de pequeño formato se vislumbra el artista en ciernes. Samuel se encuentra estudiando el octavo grado en el nivel elemental de San Alejandro y está aprovechando al máximo su pertenencia a esta familia entregada por completo al arte.

Recomiendo visitar el lugar, apreciar la muestra, que estará abierta hasta el mes de abril, y conocer a esta amable y creativa familia.