Homenaje a José Antonio Méndez desde Habana Filin
Noche de filin. Un público conocedor de títulos renombrados de esa época dorada de la música cubana y el sentimiento a flor de piel. El homenaje a El King, como le decían a José Antonio Méndez, fue el pretexto. Una antesala perfecta para el tan esperado Festival Internacional de Jazz de este año.
Fueron José Portillo y Yohana Peña. Él al piano, una vez más mostrando su genuino talento; ella, regalando su melodiosa voz. Ambos acompañados por los afamados Lázaro Rivero (El Fino) en el contrabajo y Miguel Ángel Rodríguez Zulueta (Miguelón) en la batería.

Habana Filin, ante todo, es el proyecto creado por la cantante en 2020 en medio de la pandemia, con el ánimo de reverenciar la obra de reconocidos autores del movimiento, surgido a finales de la década del cuarenta del siglo XX y que significó una transformación en la manera de componer y de interpretar. No obstante, también le interesa acercarse al legado de grandes de la música foránea, en los que se puede hallar empatías creativas con el filin y el jazz, en tanto género que lo influenció.
De tu filin a mi filin es el disco que antecede la iniciativa de fundar el proyecto, y después, un homenaje a Ñico Rojas fue una prueba fehaciente de cuánta valía tiene la música de nuestro país que ha propiciado el desarrollo de lo que hoy, a nivel mundial, gana aplausos y admiración.

Este año Portillo y Peña homenajearon a José Antonio Méndez, quien presidió la editorial Musicabana en 1950 y luego de su regreso de México, en 1967, fue elegido presidente de la Sociedad Cubana de Autores Musicales. Fundador del grupo Loquibambia Swing y con una peculiar voz, dueño de un arsenal de composiciones que bien supieron reflejar esa época junto a otros que bien lo hicieron además.
“Novia mía”; “Quiéreme y verás”; “Hay que vivir el momento”; “Por nuestra cobardía”; “Me faltabas tú”; “Decídete, mi amor”; “¿Por qué dudas?”; “Corazón de cristal”; “La gloria eres tú”; “Mi mejor canción”; “Si me comprendieras”; “Soy tan feliz” y “Cemento, ladrillo y arena” son títulos conocidos de su repertorio, y conformaron el de este concierto, sublime y respetuoso.
Otras oportunidades tendrá Habana Filin para hacerse sentir como proyecto enaltecedor de nuestra cultura, y será también la posibilidad que el público tendrá para recordar, sentir, suspirar y enamorarse.

