La pregunta de cómo hacer dialogar con el presente el pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y traer a colación en los desafíos de la actualidad sus enseñanzas para sortear dificultades y vencer fue la invitación para reunir a pensadores, investigadores y artistas en el Seminario Internacional “La lucha por la hegemonía revolucionaria. Aportes de Fidel Castro en el terreno cultural” que desde este martes, y hasta el próximo 9 de abril tiene lugar en el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello (ICIC), institución del Ministerio de Cultura con sede en La Habana.

Con un llamado a construir desde el pensamiento y el sentimiento un espacio de reflexión y crítica transformadora Luis Emilio Aybar Toledo, director de la institución sede, subrayó en las palabras inaugurales del evento que el concepto de hegemonía, entendido como liderazgo e influencia política y cultural, resulta clave para comprender la encrucijada entre cultura y política que el líder histórico de la Revolución cubana encarnó en su momento y como estos son en la actualidad paradigmas en disputa que deben situarse en el centro del debate cultural e ideológico con respecto a la continuidad del proceso revolucionario.

La praxis de Fidel: audaz, humanista y enfocada en la utilidad.

Señaló que desde los fundamentos cimeros de la figura del líder, este convoca no solamente al pensamiento, sino a convertir este en actuación, en eje de articulación para generar una conciencia y ética propias que imprimir a las causas justas, atravesado por la capacidad del estadista revolucionario para hacer posible aquello que parecía imposible en un primer momento unido a su fe inquebrantable en la victoria, incluso en las más desafiantes circunstancias.

Aybar Toledo abogó por construir, en el contexto del centenario de Fidel, un espacio de memoria y de crítica desafiante del presente con una mirada transformadora en Cuba y el mundo, en momentos que consideró que el país se encuentra necesitado de la praxis de Fidel, la cual calificó de audaz, humanista y enfocada en la utilidad.

En su intervención, Luis Emilio Aybar recordó que el Instituto Juan Marinello tiene una larga tradición en el estudio del pensamiento de Fidel Castro, y que este seminario, en el año de su centenario, constituye una oportunidad para seguir profundizando en sus aportes al terreno cultural, la comunicación política y la construcción de una hegemonía revolucionaria.

El investigador Rafael Hernández Rodríguez, director de la revista Temas, impartió por su parte la conferencia magistral “Fidel, los sectarismos y la cultura del socialismo”, donde analizó mediante una revisión histórica las advertencias que hiciera Fidel contra las prácticas excluyentes dentro del proceso revolucionario.

Recordó cómo, en medio de la efervescencia revolucionaria, se vivían contradicciones; pues junto a la gran lucha del pueblo cubano por la transformación social, surgían también prácticas sectarias que excluían a quienes, según algunos criterios, no tenían el nivel político ni las creencias necesarias para ser partícipes del proceso.

El conferencista citó anotaciones de Fidel en las que criticaba a quienes censuraban cualquier cuestionamiento a estas prácticas, y defendía la construcción desde abajo de un partido unido, cuyos miembros debían adoptar lógicas cívicas, morales y personales.

“Ese vínculo con el pueblo era el eje que lo distinguía de otros partidos” afirmó Hernández.

Una oportunidad para seguir profundizando en los aportes de Fidel al terreno cultural, la comunicación política y la construcción de una hegemonía revolucionaria.

Hernández reinterpretó la conocida frase fidelista en “Palabras a los intelectuales” para subrayar que no se trataba de un mensaje excluyente, sino de un llamado a la participación democrática de todos no solo de los artistas, sino de la gran masa de ciudadanos y de los gobiernos comunitarios.

En ese sentido, Fidel siempre señaló que la revolución es “un proceso muy complejo, donde intervienen multitud de factores y pensamientos”. En su conferencia, advirtió sobre la tendencia a la descalificación política y personal de quien no piensa igual, a la vez que alertó contra el uso de prejuicios o la reacción irracional sin diálogo.

El intelectual citó al propio Fidel el 26 de marzo de 1968, en un contexto de máxima amenaza de Estados Unidos, para insistir en que no se trataba de culpar a la URSS ni a otras fuerzas, sino de entender una estructura política y cívica transversal a diferentes grupos sociales y como tal el papel de todos los actores de la sociedad en esa construcción colectiva.

El seminario propondrá claves inspiradas en Fidel para fortalecer la participación popular y renovar el contrato social entre la Revolución en el poder y el pueblo.

El seminario cuenta en su concepción con cuatro paneles que recorrerán distintos aspectos del pensamiento y obra de Fidel Castro y su vigencia actual, donde se debatirá sobre la relación entre hegemonía, economía y cultura en su ideario, con énfasis en sus críticas a la burocracia y la necesidad de generar una cultura económica sólida para el socialismo.

También se analizará su visión internacionalista y los esfuerzos de integración cultural latinoamericana como herramienta de resistencia antiimperialista, y asimismo, se revisarán las polémicas culturales de los años sesenta, el discurso “Palabras a los intelectuales” y el papel de artistas y escritores en la Revolución cubana contemporánea.

Se abordan asimismo los desafíos actuales en cuanto a la hegemonía revolucionaria en Cuba, evaluando los obstáculos que enfrenta el proyecto socialista, para proponer claves inspiradas en Fidel para fortalecer la participación popular y renovar el contrato social entre la Revolución en el poder y el pueblo.