En la madrugada de este jueves 16 de abril, a la edad de 76 años, falleció en La Habana el destacado pintor y grabador cubano Eduardo Roca Salazar, universalmente conocido como Choco.

Nacido en Santiago de Cuba y considerado un gran exponente de la plástica cubana contemporánea, este maestro deja un legado inmenso en la pintura, la escultura y especialmente en el grabado, donde sobresalió de manera excepcional. Su obra, raigalmente cubana y marcada por la herencia africana, renovó el lenguaje de las artes visuales en Cuba.

Choco deja un legado inmenso en la pintura, la escultura y especialmente en el grabado, donde sobresalió de manera excepcional.

Graduado de la Escuela Nacional de Instructores de Arte y de la Escuela Nacional de Arte y Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana, ganó en 2017 el Premio Nacional de Artes Plásticas, lauro que, al decir de Abel Prieto, desató “una marea de alegría” en el mundo de la cultura cubana, reconociendo no solo la excelencia de su obra, sino también su coherencia y su irrenunciable compromiso con la Cultura y la Revolución cubanas.

Su peculiar y contundente obra fue expuesta en España, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Gran Bretaña, México, Colombia, Argentina y Estados Unidos e integra las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, la Casa de las Américas, la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, el Consejo Nacional de Artes Plásticas, la Fundación Joan Miró, de España; la Fundación Ludwig, de Alemania; el Museo de la Estampa, de México; el Museo de África, de Chicago, Estados Unidos y el Museo Kochi, de Japón entre otras prestigiosas instituciones.

“Despedimos hoy, además de al gran artista, a ese hombre de pueblo, carismático, sencillo y de trato cercano, cuya partida duele en el barrio…”

Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, del Taller Experimental de Gráfica de La Habana y de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos, Choco recibió además importantes lauros, tales como la Distinción Por la Cultura Nacional, del Ministerio de Cultura; la Medalla Alejo Carpentier y la Orden Julio Antonio Mella, ambas del Consejo de Estado de la República de Cuba; así como el sello del Laureado y la Distinción Raúl Gómez García, que otorga el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura. Fue reconocido también con el Diploma al Mérito Artístico y la categoría de Profesor Consultante del Instituto Superior de Arte. Entre las distinciones foráneas que recibió, destacan la Medalla de Honor en el Salón de Gráfica de Bulgaria, el Primer Premio en Grabado en Pequeño Formato en Galicia, España y el Gran Premio en la IV Trienal Internacional de Grabado de Kochi, Japón.

Despedimos hoy, además de al gran artista, a ese hombre de pueblo, carismático, sencillo y de trato cercano, cuya partida duele en el barrio, en el taller y en cada persona que alguna vez cruzó una palabra con él o se emocionó frente a una de sus obras. En aras de rendirle el homenaje póstumo que merece, sus restos serán velados en la Casa Vitier García Marruz, sita en Calle San Ignacio, número 102, esquina a O’Reilly, La Habana Vieja; entre las 12:00 y las 6:00 de la tarde de hoy jueves 16 de abril.

En nombre del Ministerio de Cultura y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, llegue a sus familiares y amigos nuestras más sentidas condolencias.

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