Milton Alvarado: un productor tiene que tener complicidad con el director
Milton Alvarado es el productor de la serie documental Ruta ADN Cuba, recientemente estrenada en la televisión cubana. Es un viaje a través del ADN de figuras del arte, la religión y el deporte cubanos para indagar en el pasado y el presente. En la misma participan como invitados Mireya Luis, Roberto Diago, Nelson Aboy, Zuleika Romay, Silvio Rodríguez y Osvaldo Doimeadios, todos guiados por la investigadora Beatriz Marcheco Teruel.
Sobre los retos en la producción de esta serie, conversamos en un diálogo que también aborda las complejidades de iniciar proyectos como este, la relación que tiene que existir entre el director y el productor como encargados de conducir los procesos creativos y operativos en un rodaje, entre otros temas.
¿Cómo surge la idea de Ruta ADN Cuba y cómo llegas a sumarte al equipo?
Es un proyecto investigativo que tiene hace más de diez años la Doctora en Ciencias Beatriz Mancheco, directora del Centro Nacional de Genética Médica, en el que fueron incluidas muchas figuras representativas de la vida civil cubana.
Ella se encontraba con Ernesto Daranas haciendo otro proyecto que se titula Cuba Indígena. Allí le comenta a Daranas sobre ADN… y su idea de convertirlo en un audiovisual, pero él estaba ocupado y entonces llama a Alejandro Gil, nuestro director, y le comenta la idea.
A Alejandro le pareció interesante y se puso en contacto con la doctora. Ella le entregó toda la información; se trataba de un proyecto muy ambicioso y muy interesante. Nunca había tenido en las manos uno como ese. Después del primer encuentro, Alejandro me llama, me dice de qué se trata y comienzo a hacer un diseño que pudiera llenar todos los espacios que necesitábamos en ese momento.
¿Cuáles fueron las complejidades en la realización de la serie?
Ruta ADN Cuba, tiene varios momentos de complejidad. Pero el inicio fue para mí el momento más complejo. Un día, de regreso a casa, Alejandro me dice que el proyecto no lo podemos llevar a cabo de la manera que lo tenemos pensado. Tenemos mucha información sobre la mesa y no podemos hacer un solo material de 60 minutos, como era la idea que teníamos hasta entonces.

Me dijo que proponía hacer seis materiales de 60 minutos. Imagínate, teníamos financiamiento para un solo proyecto y era un momento complejo como el que estamos ahora, con carencias en cuanto a combustible, disponibilidad de energía… y todo eso hace muy difícil la realización de cualquier producción.
Era cierto, teníamos mucha información y él me decía: “No vamos a entender la historia que está contando la doctora, porque si estamos hablando de un personaje y tenemos que saltar a otro, cambia la información. Por eso te propongo hacer un capítulo para cada uno de ellos”. Entonces hubo que hacer un diseño de producción nuevo que nos permitiese ser más precisos, ir a los lugares con bastante exactitud, no perder tiempo, tener un equipo capaz de responder a lo que nos enfrentábamos.
¿Qué retos tiene la especialidad del productor en el ámbito cinematográfico?
Un productor, a la vez que tiene en sus manos el guion de un proyecto, tiene un reto a partir de ese momento. Debe ser muy operativo, hacer un plan que le permita cumplir en todas las etapas de ese proyecto, desde la prefilmación hasta su distribución; tiene que ser muy cuidadoso y velar por el cumplimiento de su financiamiento; lograr que se cumplan sus etapas en todo el desarrollo del filme. Todos esos son retos que se van asumiendo y cumpliendo.
También hay que tener cierta complicidad con el director, porque el productor es la parte operativa y el director es la parte creativa; tienen que ser muy colegiadas todas las ideas que se van a llevar a cabo. Ese diálogo es muy importante con el equipo de trabajo que seas capaz de crear para la unidad que se necesita, como lo tuvimos en este proyecto; eran personas que llevan tiempo trabajando en el cine. Todos son jóvenes, pero tienen rigor en el set, sabían lo que estaban haciendo. Por eso, creo que se logró que cada día, en cada llamado de cada capítulo, de cada historia que se trataba de contar, se lograra mucha unidad, lo cual me permitió a mí como productor ver el resultado final con el que estamos todos muy satisfechos y contentos.

Milton, coméntame sobre el posterior recorrido de la obra…
Cuando uno inicia un proyecto, siempre trata de ser un poco ambicioso y tratar de llegar lo más lejos posible. Pero no sabíamos que ya el estar presentando y ser seleccionado para los premios Platino, era de hecho un resultado, un logro. Todo el equipo está muy contento, desde que nos ha llegado la noticia, por diferentes lugares, por diferentes vías.
Todos hemos sentido el resultado del esfuerzo de todos esos andares y días de trabajo que fueron duros, y nos llena de mucha alegría. Pensemos que sí, se está mirando posibilidades, en festivales, en otros escenarios internacionales y pensemos que podamos lograr un poquito más. Es nuestra ambición.
¿Cuál ha sido la recepción de estos capítulos por parte de los entrevistados y el público?
La recepción de este proyecto por parte de los invitados, de los protagonistas, ha sido muy emotiva. Ellos han vivido momentos de mucha emoción. No tan solo en el set, sino cuando se encontraban junto a sus familias y amigos en la sala de proyección, en el cine, y ellos mismos miraban sus rostros y miradas que logramos sacarles.

Lo logramos a partir de una idea de Alejandro, que creó un diseño en el set que no quería cortar nunca a cámara. Él nos dijo, vamos a poner las cámaras ahí como si fuese uno más de nosotros mismos en el equipo y déjalos a ellos que hablen, déjalos que corran, solamente vamos a cortar cuando sea necesario por algo que suceda.
Gracias a esa idea también fuimos capaces de llevarnos una lágrima, una mirada, un momento de mucha emoción. Pienso, además, que por parte del público ha tenido muy buena acogida, porque muchas personas se han sentido reflejadas en alguna de esas historias, nos lo han transmitido, nos lo han comentado. Por otra parte, tener esa participación junto a los protagonistas, ver quiénes son cada una de esas personas, cuál es su composición genética, qué llevan en las células de su cuerpo…
Ese viaje por muchos años, por la historia de cada uno de ellos, saber de dónde vienen, es muy, muy interesante, emocionante para los protagonistas y para el público. Son vivencias muy gratificantes.



