Como un abrazo que nace en el corazón
Entre las novedades de la 34º Feria Internacional del Libro de La Habana 2026 ─que comenzará en la capital cubana el venidero agosto, para luego iniciar su recorrido por todo el país y concluir en Santiago de Cuba en septiembre─ aparece Yo soy el viento que pasa (Editorial Oriente, 2021, 216 pp.), una selección de poemas para niños preparada por Eldys Baratute Benavides, acompañada de las ilustraciones de Dariel Curbelo.
Hay obras vivas de alma, en las que se envía al que las crea, abrazo que nació en el corazón.
José Martí
Revista Universal, 1875
Quien conozca a Eldys Baratute Benavides, no le sorprenderá que haya tomado la riesgosa y, a la vez, enriquecedora─ decisión de preparar esta selección de poemas para niños, que sugerentemente ha titulado Yo soy el viento que pasa.
Tal empeño se sustenta, ante todo, porque este médico de profesión se ha dedicado apasionadamente, desde hace más de tres lustros, a partir de una mirada desprejuiciada y desenfadada, a escribir narrativa para el lector infantil y juvenil.
Más, también se encontrará el origen de ese interés, en la tesonera y sistemática promoción de los jóvenes escritores y artistas que realizó, por años, desde la Asociación Hermanos Saíz, tanto en su natal Guantánamo como en toda la isla.
Esa labor de conocimiento y valoración de la obra de los jóvenes creadores cubanos lo motivó, de seguro, a pensar en la mejor manera de promover esos textos dispersos y casi desconocidos.

Así nacieron selecciones como Retoños de almendro, con cuentos para niños de jóvenes escritores cubanos, y Mi patio guarda un secreto ─en coautoría con Rafael González─, con textos galardonados con el Premio Calendario, ambas publicadas por Ediciones La Luz, en los años 2012 y 2016.
No solo le ha preocupado, y ocupado, a Eldys Baratute Benavides reflexionar sobre la poesía y la narrativa creadas por los jóvenes para quienes, en palabras del maestro José Martí, son la esperanza del mundo.
Ese afán por investigar y promover autores y obras tiene su génesis en el año 2011, cuando la Editorial Gente Nueva publica Vuelve a cantar la cigarra. Cuentos en homenaje a Onelio Jorge Cardoso.
Después vendría La dimensión de lo trascendente. Acercamiento a la obra de Nersys Felipe, una selección de ensayos sobre la autora de Cuentos de Guane, aparecida por Ediciones Loynaz, también en el año 2011.
Esta última recopilación, por cierto, preparada junto al poeta, narrador y editor José Raúl Fraguela, es incluida, de manera ampliada, dos años más tarde, en el catálogo de la Editorial Gente Nueva bajo el sugestivo título Cuando una violeta escribe.
Otra de esas propuestas, igualmente en coautoría con José Raúl Fraguela, es Del naranjo el azahar. Selección de poemas para niños de autores guantanameros, que ve la luz, en el año 2014, por la Editorial El Mar y la Montaña.
“Son textos que, desde enfoques y perspectivas disímiles, y mediante diferentes formas estróficas, reflejan ese vasto universo de temas que han constituido fuente de inspiración a los autores reunidos”.
Ahora, en las páginas de Yo soy el viento que pasa, Baratute Benavides propone un acercamiento a 29 poetas cubanos, nacidos entre los años 1959 y 1969, quienes han dedicado sus versos a los pequeños.
Son textos que, desde enfoques y perspectivas disímiles, y mediante diferentes formas estróficas, reflejan ese vasto universo de temas que han constituido fuente de inspiración a los autores reunidos.
Como en toda obra de sus características, son diversos los registros de las voces agrupadas, hecho que permite apreciar la riqueza y variedad que identifican a la poesía para niños escrita en la mayor de Las Antillas.
El criterio de selección empleado merece, asimismo, ser reconocido, pues posibilita leer poemas de autores residentes tanto en la isla como en otras latitudes, así como de cantautores que han creado poesía para ser cantada.

Yo soy el viento que pasa es el segundo volumen de una serie iniciada con Dice el musgo que brota, selección de poemas de 32 autores nacidos entre 1970 y 1989, publicada por Ediciones La Luz, en el año 2018, y galardonada con el Premio de la Crítica Literaria.
Sin seguir un orden cronológico lineal, ya el antologador piensa preparar la tercera entrega de esta colección, en que recopilará los versos para niños escritos por poetas cubanos nacidos entre los años 1930 y 1959.
Imagino que ya habrán podido comprobar que no resulta en modo alguno sorprendente que Eldys Baratute Benavides se haya decidido a pensar, y estructurar, esta antología de versos cubanos para la niñez.
Mas, si existiera alguna duda, les invito a leer Yo soy el viento que pasa y así confirmar que hay obras vivas de alma, plenas de lecciones y enseñanzas, cuyos autores merecen no solo el elogio oportuno, sino también un abrazo que nace en el corazón.

