AHS celebra 40 años de arte, amistad y compromiso con la cultura cubana
La Asociación Hermanos Saíz (AHS), organización que reúne a jóvenes creadores cubanos de diversas manifestaciones artísticas, celebró sus cuatro décadas de fundada con un homenaje a quienes han contribuido al desarrollo de la cultura nacional y un llamado a fortalecer los vínculos entre generaciones.
La ceremonia, realizada en el Memorial “José Martí”, contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda; la miembro del Comité Central y jefa de su Departamento Ideológico, Yuniasky Crespo Baquero; la viceprimera ministra Inés María Chapman Wao y el ministro de Cultura, Alpidio Alonso Grau.
Durante la entrega de los Premios Maestro de Juventudes, el presidente nacional de la organización, el escritor y periodista Yasel Toledo Garnache, reivindicó el valor de la creación colectiva, la amistad y el compromiso con el arte.
“Para nosotros, la AHS es mucho más que una organización. Constituye también una familia, un grupo de amigos, una vanguardia de jóvenes que sentimos pasión inusual por el arte y también por Cuba”, expresó Toledo Garnache, quien definió a la institución como un espacio de encuentro para quienes encuentran en la cultura una forma de participar en la vida del país.

En su intervención, el dirigente destacó la importancia de reconocer a las generaciones que fundaron y sostuvieron la Asociación a lo largo de su historia. Más que detenerse en los resultados recientes, consideró necesario agradecer a quienes abrieron caminos para los creadores más jóvenes y contribuyeron a consolidar una organización que aspira a acompañar tanto el desarrollo artístico como las transformaciones de la sociedad.
“Son muchos los desafíos del presente, pero también la voluntad y la inteligencia”.
La relación con los artistas de mayor trayectoria ocupa un lugar esencial en esa concepción. Toledo Garnache señaló que la AHS debe mantener el vínculo con sus Maestros y Miembros de Honor, a quienes reconoció como referentes por sus obras, sus cualidades humanas y su contribución a la cultura cubana.
Entre las figuras homenajeadas mencionó a la bailarina Regina Balaguer, al artista visual Moisés Finalé, al músico Josué Oliva, a la escritora Marilyn Bobes, al realizador audiovisual Orlando Cruzata y a la promotora cultural Marta Anido, entre otros creadores de distintas generaciones y manifestaciones. También resaltó la trayectoria de la actriz Mirtha Ibarra, la cantautora Liuba María Hevia, el investigador Jorge Fornet y la radialista Josefa Bracero, cuyas obras forman parte de la diversidad del panorama cultural cubano.

El reconocimiento se extendió al intelectual brasileño Frei Betto, fraile dominico, teólogo de la liberación, escritor y activista social, a quien Toledo Garnache distinguió por su labor intelectual, la defensa de Cuba en foros internacionales y la promoción de la solidaridad entre los pueblos.
El presidente nacional de la AHS también destacó los vínculos de la organización con otras instituciones del sector, entre ellas la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), el Ministerio de Cultura y la Universidad de las Artes. A su juicio, el trabajo conjunto entre estas entidades y los creadores de distintas generaciones resulta esencial para sostener los proyectos culturales y ampliar sus posibilidades.
En ese entramado, reservó un reconocimiento para la Unión de Jóvenes Comunistas y la Brigada de Instructores de Arte “José Martí”, con las que la Asociación comparte espacios de trabajo y experiencias. Toledo Garnache defendió la necesidad de mantener unidos a los jóvenes de diferentes sectores sociales y de favorecer su participación en iniciativas que contribuyan al bienestar colectivo.
Al referirse a la identidad de la AHS, insistió en que su fuerza no depende únicamente de la estructura institucional, sino de las personas que la integran y mantienen vivo su trabajo. “El corazón de la AHS, su cuerpo, sus venas, su mente… somos todos nosotros”, afirmó, en alusión a una comunidad que reúne a creadores de distintas edades, dentro y fuera de Cuba.

Esa diversidad, sostuvo, debe expresarse tanto en la experimentación artística como en la presencia de la cultura en los espacios cotidianos. La creación, explicó, no puede limitarse a los grandes escenarios, sino que también debe llegar a comunidades, escuelas y centros laborales, donde el arte encuentra otros públicos y posibilidades de intercambio.
La defensa de una creación capaz de suscitar preguntas y confrontar ideas también formó parte de su mensaje. Para Toledo Garnache, la AHS debe respaldar propuestas transgresoras que estimulen el pensamiento, al tiempo que favorezcan el diálogo y la construcción colectiva. En esa aspiración, la organización encuentra una manera de acompañar a los jóvenes artistas sin renunciar a la búsqueda de nuevos lenguajes.
Luis Saíz Montes de Oca: “Tenemos una obra inmensa que realizar”.
El aniversario llega, según reconoció, en un contexto de dificultades y desafíos, pero también de voluntad para continuar el trabajo. En ese sentido, llamó a asumir el compromiso de crecer como creadores y seres humanos, con la responsabilidad de aportar a la cultura nacional desde la sensibilidad, el rigor y la perseverancia.
“Son muchos los desafíos del presente, pero también la voluntad y la inteligencia”, afirmó antes de recordar las palabras del joven revolucionario Luis Saíz Montes de Oca: “Tenemos una obra inmensa que realizar”.
Con cuatro décadas de trayectoria, la Asociación Hermanos Saíz reafirma así una vocación que Toledo Garnache resumió en la defensa del arte, la belleza y la unión entre generaciones. Un camino en el que los homenajes a los maestros no representan solo una mirada al pasado, sino también una oportunidad para reconocer las raíces de una comunidad creativa y proyectar su trabajo hacia el futuro.

