La cultura es la brújula y debe guiar el esfuerzo por lograr un socialismo próspero y participativo, a contracorriente de la creciente hostilidad imperial.
“… todo se reducía a esos términos simples y claros: nosotros, los revolucionarios íbamos a echarle plomo a los contrarrevolucionarios invasores. No podían pasar: así de sencillo”.
Cuba destaca por la solidaridad, el respeto a la soberanía y es colaboradora activa de mecanismos y esfuerzos internacionales en contra del terrorismo.